viernes, 30 de noviembre de 2012

Las elecciones municipales una bandera para rescatar el hilo constitucional.


La Verdad anuncia que el CNE discutirá la fecha de elecciones locales el próximo año 2013, en ese sentido, la nota destaca que para la Unidad es inaceptable que se modifique la fecha  pues ello podría llevar a junio 2013 –como mínimo- la celebración de las elecciones municipales[1].

Nuevamente se repite la historia del año 2010, cuando al reformarse la Ley Orgánica del Poder Público Municipal, se suspenden las elecciones locales para Concejales y éstas, desde entonces, han quedado suspendidas hasta nuevo aviso por parte del CNE. 

La gran diferencia al año 2010 es que hoy las Comunas son una propuesta política real y concreta, que aún siendo inviable su conformación en la práctica real y a corto plazo, se presenta amenazante con vaciar de competencias a la organización Municipal.

Resulta un contrasentido que los dirigentes políticos hoy nos convoquen a las elecciones regionales del 2012 usando a tal fin la bandera de la descentralización, pero que paralelamente no hayan acciones y exhortos al CNE para exigir que la fecha para renovar las autoridades municipales, actores claves de la descentralización real, sea definida con prontitud y celeridad antes del 2013.

Así como en el diseño Comunal se pierde el voto secreto, universal y directo, el Gobierno desde el 2010 ha logrado eliminar de la agenda electoral, la posibilidad de ejercer nuestro derecho constitucional a renovar las autoridades locales mediante el voto precisamente directo, secreto y universal; recordemos que esas autoridades que nos han impedido renovar son: concejales, juntas parroquiales y debo añadir recientemente a los jueces de paz.   Nuevamente el juego se repite.

Las elecciones municipales del 2013 se convierten en un importante símbolo político, quizá el último símbolo electoral que tenemos para enfrentar al modelo Comunal.   En tal sentido, creo que un proceso electoral que se alimente de la legitimidad del candidato a Alcalde y que se enriquezca con un proceso transparente de elección de candidatos a Concejales, puede atraer mayor atención de los ciudadanos y captar mayor participación electoral en las elecciones locales.

La elección municipal del año 2013 requiere de candidatos que vayan más allá de proponer un plan de gobierno, exige de candidatos para alcaldes y concejales que comulguen con una visión de gobierno y de organización local, para que en base a ello y de la realidad que les tocará asumir, construyan acciones concretas orientadas a recuperar la confianza y el valor del Poder Público Municipal frente al ciudadano.

En este sentido me pregunto: mientras el gobierno viene desde años atrás “vendiendo” las Comunas como un producto, ¿qué producto ofrece la Unidad democrática?.   En tal sentido no hay otro producto que el propio Municipio tal y como está previsto en la Constitución.  Ahora bien, ¿cuántos promotores están vendiendo el producto llamado Municipio?

Para que el Municipio sea la contraoferta a las Comunas, debe ser replanteado, es decir, se hace necesario, casi que urgente, que partidos y ciudadanía se encuentren para construir consensos sobre el modelo de Municipio que el país reclama para garantizar buenos y efectivos gobiernos locales para beneficio de todos los ciudadanos. 

El Municipio que nació en el año 2005 fracasó, la separación de poderes locales fue un obstáculo en muchos municipios; el Consejo Local de Planificación Pública fue una molestia, más que una instancia para el diálogo con los ciudadanos desde el 2002; la participación ciudadana en los asuntos locales fue más un sueño, que una realidad; en conclusión este municipio que hoy conocemos está débil y prácticamente está desnudo ante las Comunas, no lo abandonemos, pues hacerlo es desconocer la Constitución.

Carlos Romero Mendoza


No hay comentarios:

Publicar un comentario