viernes, 27 de junio de 2014

¿Qué legado nos ha dejado las Asociaciones de Vecinos?

Cuenta la historia, que por allá a finales de la década de los 30, luego de muerto Gómez, los barrios que venían conformándose en Caracas, asumieron la tarea de organizarse para elevar su voz de protesta o reclamo ante las carencias que experimentaban y así dieron origen a lo que se llamó organizaciones pro mejoras o pro fomento.
Luego esa misma historia advierte que a finales de la década de los 50 e inicio de los 60, la crisis urbana, producto de la ausencia de planificación y deficiencia de los servicios, empezó a afectar a las urbanizaciones que en teoría se encontraban ubicadas en zonas exclusivas de la ciudad de Caracas, y luego de terminada la dictadura de Pérez Jiménez, las urbanizaciones empezaron a organizarse para elevar también su voz de protesta.
En ese contexto nació la Asociación de Vecinos de Horizonte (ASOHORIZONTE) en el año 1958, ubicada en Caracas, cerca de Boleíta Norte; luego vino la Asociación de Vecinos de la Floresta (ARUFLO) en 1961 y le siguió la Asociación de Vecinos de Propietarios y Residentes de Prados del Este, (ASOPRAES) en el año de 1964, entre muchas otras que fueron surgiendo con el pasar de los años y no sólo en la capital, sino también en el interior del país.
Hoy en medio de una crisis profunda que vive el país, que intenta cambiarle la fisonomía al Estado que se ha diseñado en la Constitución de 1999, y que aspira construir un nuevo tejido social transformando a través del diseño comunal nuestra forma de relacionarnos con el poder político y entre nosotros como vecinos, hay un hecho que merece ser destacado y que no pase por debajo de la mesa, como pareciera ha pasado ante los ojos de las autoridades locales, me refiero a la conmemoración de los 50 años de la Asociación de Vecinos de ASOPRAES.
Cumplir 50 años de actividad legitima y legal en la comunidad, no es cualquier cosa, más en un tiempo donde las Asociaciones de Vecinos son amenazadas de ser sustituidas por los Consejos Comunales.
Si bien es cierto, los hechos nos dicen que hay una clara sustitución de las Asociaciones de Vecinos por Consejos Comunales en cuanto a la relación vecinos-Estado (llámese municipio, estado o nación); no es menos cierto, que cada Asociación de Vecinos tiene un documento legal constitutivo que les otorga legalidad y además vigencia en su actuación e impacto comunitario.
La historia nos habla de una Asociación que nació en casa de una “vecina diletante” llamada Carmen Alicia Beujon[1], a quien recuerda una nota de prensa de El Universal como aquella "vieja Rollón" montada en su Ford Country sedán 1954, yendo de aquí para allá, programando cuanto foro fuera posible, pues la idea era, siempre, informar para después actuar con base.
Los foros, los espacios de diálogo, debate y análisis, para informar y actuar con base, han sido un legado que marca el espíritu de la comunidad en Prados del Este.  No ha importado en Prados del Este si se llaman Asociación de Vecinos o Consejo Comunal, siempre han demostrado que su compromiso es darle sentido y contenido al espacio comunitario para el encuentro de ideas, opiniones y propuestas, dentro de la mayor armonía posible y manteniendo siempre el compromiso de experimentar el alcance de los valores democráticos.
El compromiso de Prados del Este es con la diversidad política y con los espacios que permitan rescatar la democracia, los valores y que garanticen la oportunidad de ser escuchados y atendidos por las autoridades. En tal sentido, con la intención de defender esa pluralidad y la condición de ciudadanos de los vecinos, Prados del Este, demostró que el derecho es una herramienta para evitar ser excluidos, y a través de un recurso ante los Tribunales, logró influir en Fundacomunal para que actuara conforme a la ley y procediera a reconocerlos como Consejo Comunal.
La coexistencia de ASOPRAES con el Consejo Comunal en la dinámica comunitaria, no ha sido fácil, pero ha permitido experimentar que llámese Consejo Comunal, Asociación de Vecinos, o Promejoras o prodefensa, al final, en lo comunitario el nombre no importa, porque en esencia, lo que importa es el compromiso y la convicción de la organización en garantizar esos espacios para atender responsablemente las necesidades más inmediatas de la comunidad y facilitar una efectiva relación institucional con las autoridades.
La vocación de servicio y el espíritu democrático, serán siempre la clave para que cualquiera sea la forma de organización comunitaria, ésta pueda cumplir con su labor y alimenten el espíritu ciudadano de los vecinos y la confianza en las instituciones.  Frente a estas dos condiciones, no hay dinero y control político que logre imponerse.
Hoy cuando las libertades políticas y la participación transita momentos oscuros, es cuando más necesitamos buscar en esas formas de organización como ASOPRAES, aquella historia que nos permita entender el legado en la defensa y construcción de ciudadanía que la experiencia de esas organizaciones nos dejó, y que además, sirva de inspiración para recuperar desde lo comunitario nuestra condición de ciudadanos.
Esta crisis que nos ha tocado vivir, nos exige abrir el debate sobre la recuperación de las Asociaciones de Vecinos o bien, sobre la reforma de los Consejos Comunales, para garantizar que su representación sea efectiva; o tal vez, nos exige, pensar si ambas figuras pueden coexistir legalmente pero delegando en la voluntad soberana de los vecinos la decisión de asumir una u otra denominación, pero atendiendo a criterios de pluralidad y representación democrática comprometida con la Constitución.
Los 50 años de ASOPRAES, pareciera ha pasado desapercibida para las autoridades locales y para los vecinos de Baruta.  En el pasado, tal vez esta conmemoración hubiera exigido una sesión solemne del Concejo Municipal o un acto especial de la Alcaldía o tal vez un Cabildo Abierto  en la Comunidad.  El punto es que la oportunidad para valorar el significado de la organización comunitaria y el valor de registrar 50 años de una Asociación de Vecinos, en estos tiempos, pasa desapercibido.
Carlos Romero Mendoza.


[1]EL UNIVERSAL. Adiós a Carmen ALicia Beaujon. La vecina diletante. 17 de septiembre 2010. Online en: http://www.eluniversal.com/2010/09/17/imp_ccs_art_adios-a-carmen-alici_2039679

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