sábado, 26 de junio de 2010

Municipio vs Comunas.

Siempre me ha parecido que Mario Briceño Iragorry, en su obra Mensajes sin destino, cuando señalaba que Venezuela se ha reinventado tantas veces como los gobiernos de turno lo han deseado, pero al final sin llegar a resolver los problemas de fondo, representa una clara y muy real descripción de nuestro ADN como ciudadanos, como república, como sociedad.

Estos tiempos históricos son oportunos para poder mirar hacia a atrás y preguntarnos si somos capaces de romper paradigmas y de darnos el tiempo como sociedad de hacer que las instituciones avancen, se desarrollen y logren con el tiempo madurar en su dinámica, generando como consecuencia el respeto y la credibilidad de los ciudadanos. Para todo ello, además, se requiere de la formación ciudadana de los políticos, para que sean garantes y custodios de esa dinámica institucional.

Revisando el libro Instituciones Políticas y Constitucionales, tomo 2, coedición Editorial Jurídica Venezolana y Universidad Católica del Táchira, en el año 1985, me encuentro con una serie de preguntas que el Dr. Allan Brewer Carías, en su libro invita a que sean respondidas a los fines de abordar la realidad municipal y adecuarla a los principios o al diseño que la Constitución de 1961 planteaba sobre el Municipio, esas preguntas son:

1.- ¿Qué son los municipios?

2.- ¿Para qué sirven o pueden servir los Municipios?

3.- ¿Son éstos necesarios en el ámbito político y en el ámbito administrativo?

4.- ¿Deben eliminarse?

5.- ¿Podemos prescindir de ellos?

Para la edición de ese libro del Dr. Brewer, se afirmaba que había mucha distancia entre los Estados y Municipios de la Venezuela contemporánea de aquellas instituciones descentralizadas de los inicios de nuestra república. “El Municipio de nuestros días, en lugar de presentársenos como aquel cuerpo representativo y participativo de hace siglo y medio, se nos presenta ahora como una institución desprestigiada, agobiada por el centralismo, utilzada por los partidos políticos y sumida en una grave crisis de representatividad, de participación y de autonomía.”(Pág 96)

¿Qué pasó que luego de la Constitución de 1961, se esperaron unos 17 años para lograr tener la primera Ley Orgánica del Régimen Municipal?. Recordemos que la Disposición Transitoria de la Constitución de 1961, señalaba que mientras se dictaba la Ley permanecía en vigencia el régimen y la organización municipal existente para la época.

Oportuno es señalar que la Constitución de la República de los Estados Unidos de Venezuela de 1947 y la Constitución de la República de Venezuela de 1953 por primera vez en la estructura constitucional establecen un Titulo bajo la denominación del Poder Municipal, entendiéndose que los Municipios integraban a los Distritos, y su expresión política eran los Concejos Municipales, incluso para la Ley del Régimen Municipal de 1978 existía la figura de las Juntas Comunales, que según lo expresa Brewer Carías en su libro eran designadas a dedo. (Pag. 129)

Hoy 2010, tenemos un municipio representado por un Alcalde, quien ejerce el poder ejecutivo; un Concejo Municipal, que ejerce el poder legislativo; un Consejo Local de Planificación Pública, que ejerce una función de planificación y una función de control fiscal, ejercida por el Contralor Municipal; estas funciones están definidas desde el año 2005, en al Ley Orgánica del Poder Público Municipal en su artículo 75. Y lo más importante la separación definitiva del poder ejecutivo del poder legislativo se logra o se materializa es precisamente en el año 2005. Para la Ley Orgánica del Régimen Municipal de 1989 el Alcalde tenía funciones como representante del ejecutivo y como presidente del Concejo Municipal.

Desde 1978 hasta la presente han pasado más de 3 décadas y se nos plantea ahora la figura de una nueva instancia política denominada Comunas, que a todas luces en un corto plazo, de lograr materializarse su implantación, podría en la práctica hacer desaparecer el poder municipal, las preguntas de Brewer Carías registradas en la coedición de libro que he señalado previamente son muy pertinentes para el debate que se debe dar sobre la organización local y ante esta realidad la reflexión de Mario Briceño Iragorry a que he hecho mención al inicio cobra una extraordinaria relevancia; la respuestas que demos como sociedad determinará el grado de madurez que hemos alcanzado o nuestra incapacidad colectiva de romper paradigmas y no repetir nuestra cultura del pasado del “borrón y cuenta nueva”, como política para resolver todo.

martes, 22 de junio de 2010

¿Se inicia la agonía del Municipio?

¿Cuántos concejales hay en todo el país que no sean obedientes a las directrices del poder nacional? ¿Cuántos alcaldes y gobernadores son contrarios a la propuesta del socialismo? ¿Cuántos diputados regionales no alineados con el proyecto del socialismo hay en el país?.

La pregunta la dejo allí porque sorprende el silencio y hasta el olvido que sufren algunos temas que son importantes y que impactan de manera directa la existencia de una instancia municipal con capacidad de prestar el servicio que el ciudadano espera de un poder público que le es el más inmediato, cercano y directo.

Esos temas a que me refiero son:

1.- Elecciones del poder legislativo municipal que se pospusieron el año pasado y que en teoria debería realizarse en el segundo semetre de este año. Hay las parlamentarias y la elección de concejales ¿cuándo?.

2.- La reforma del FIDES y de la Ley Especial de Asignaciones Económicas de Minas e Hidorcarburos LAEE, impactarán el presupuesto del 2011 de los gobiernos municipales, que ya han visto mermada algunas de sus competencias, ejemplo: la tala de arboles pasó a competencia dle poder nacional, la seguridad ciudadana y la seguridad vial pasan a someterse a los lineamientos de la Policia Nacional y su existencia se encuentra condicionada a la armonía política con el pdoer nacional, en un tiempo de intolerancia política, el registro civil pasa a manos del CNE gradualmente, etc... ¿qué va a pasar en el 2011 con los recursos del poder municipal?.

3.- El llamado a debatir con urgencia la Ley que crea las Comunas, la Ley de la Economia Comunal, qeu fortalece la figura del trueque. Además con la amenaza de crear un parlamento comunal y una carta comunal (normas comunales). Y

4.- La creación del Banco de Comuna Socialista.

Son 4 temas que de mantener su silencio y de continuar siendo opacado por la elección de los nuevos parlamentarios a nivel nacional, sin duda pone al poder municipal en una situación dificil, que pudiera denominar el inicio de la agonía del municipio en venezuela, porque si el gobierno avanza en hacer sentir que a través de los Consejos Comunales y las Comunas se resuelven todos los problemas, algunos municipios sufrirán en un mediano plazo porque sus electores considerarán que es inútil tener un concejal y un alcalde porque al final y de manera "endógena" se resolverán los problemas inmediatos.

Entonces creo que si los ciudadanos, vecinos y electores, no nos encontramos con los políticos, partidos y demás secotres de la sociedad civil de nuestra localidad para revalorizar la importancia del municipio, mañana nos conseguiremos con otra figura, que sustituiría al municipio denominada ciudad comunal, o comunas, en fin, cualquiera sea el nombre, al final seria una sustitución del municipio por otra instancia, que sin duda, si acaso se llega a esa situación requeriría de una reforma constitucional, pero como aquí la práctica se impone a la rigurosidad constitucional, cualquier cosa es posible.

Lo que hay que tener muy claro es que la crisis del municipio, se traduce en una crisis de nuestra identidad con nuestra ciudad, con nuestra historia y origen, nuestro vínculo ciudadano con nuestro pedazo de territorio llamado ciudad en el que hemos decidido vivir, crecer y desarrollarnos como personas y como padres o madres de familia.

En conclusión, me pregunto ¿estamos entrando a el período de agonía dle poder municipal?. ¿Nuestro vinculo con nuestra ciudad es tan débil que poco nos importa que hoy se llame municipio y mañana comuna?. ¿Por qué este tema no ha generado el debate sobre los mismos y la defensa del municipio en ningun sector?.

A esta última pregunta debo responder que sin duda hay muchos temas delicados en la agenda nacional, como por ejemplo la elección parlamentaria, que es importantísima, pero si descuidamos lo municipal, mañana podremos tener un parlamento que debata y controle, pero en el ámbito territorial más cercano a tú casa, mí casa, tú trabajo y mí trabajo, tendremos una realidad territorial, una realidad en la relación vecinal que no reconoceremos, en el cual el sentido de pertenencia con nuestro territorio se hará dificil y en el que habremos perdido la esencia de nuestra ciudad porque habremos desechado todo su pasado, su historia, su origen, y por ende habremos hecho "borrón y cuenta nueva" a nuestro propio pasado.

Por eso me pregunto otra vez: ¿Dónde estan los concejales actuales, los alcaldes, los miembros de juntas parroquiales, los partidos en su instancia municipal, las ongs locales, entre otros actores de la comunidad?.

Carlos,

viernes, 4 de junio de 2010

Nuestra cultura participativa.

Nuestra cultura participativa.

Imaginemos una ciudad en cualquier parte del país, desde el gobierno de esa ciudad se convoca a los vecinos. (Asisten solo unas 20 personas, y quienes asisten se quejan porque la gente no se integra)

Un gobierno decide lanzar un plan para diseñar acciones de seguridad ciudadana, vinculando pueblo-policía y autoridades. En esa reunión se debe motivar a la gente a participar, y entender que de no haber organización local, el éxito de la política de seguridad dependerá de la efectividad y eficacia de los agentes policiales, principal y exclusivamente.

Como una excelente tarea de rendición de cuentas se presentan indicadores para compartir los éxitos y retos que se tienen en esta materia.

Se introduce rápidamente la metodología que se va a aplicar y al concluir la explicación.

Se abre el derecho de palabra para aclarar alguna duda sobre el tema de la metodología:

-Un ciudando dice: ¿Por qué no se toman acciones contra la contaminación ambiental de los carros que pasan por esta avenida?.

El facilitador pide que por favor lo dejen terminar, pues el tema del ambiente es general y se aspira a que esta reunión logre motivarles a organizarse para lograr enfrentar su problema inmediato, pero si destinamos tiempo al tema ambiental, perdemos el objetivo que perseguimos e irrespetamos el tiempo de todos los demás desviándonos del tema.

La primera autoridad oye a los vecinos:

La primera autoridad interrumpe y pide que se deje hablar porque hay que oir a los vecinos y así se hizo, por lo tanto las participaciones de varios vecinos fueron:

-Deberíamos hacer una campaña para que la gente respete lo público y no tome las calles y parques como sitios de baños públicos.

-Tenemos dos problemas graves, y aprovecho a expresarlo con toda honestidad, uno es el barrio que está al lado y nos genera inseguridad. Además la gente no se integra, felicito esta iniciativa, pero ¿cómo hacer para integrar a las personas?. Nuevamente felicito esta iniciativa y me excuso porque si me retiro es porque no tengo mucho tiempo para esperar al final de la reunión, ustedes saben, soy muy ocupado, pero por años he sido vocero de los problemas de acá y mira que no hemos podido hacer ninguna organización comunitaria.

-Quiero pedirle que por favor resolvamos el tema del parque que está en malas condiciones, es necesario que vengan expertos para que analicen el tema de las caminerias, flores, electricidad, yo conozco de eso pero es esencial qeu vengan rapido.

-Les cuento que aquí en la entrada robaron el otro día varios carros y ni hablar lo que en la noche hacen algunos en esta zona que es verde y abandonada.

-Hay un camión que todos los días temprano pasa por acá y es necesario que le pongan una sanción porque genera muchísima contaminación sónica.

-El agua es un problema porque dañaron una llave y ahora no entra agua al parque.

-Queremos montar un proyecto para pintar los brocales y arreglar algunas aceras.

-¿A dónde se llevan a los malandros, por qué los sueltan?.

-Felicito al gobierno porque a diferencia de otros se siente que nos oye.

Luego de 2 horas:

Entre una u otra cosa, aprovechando la presencia de la primera autoridad del gobierno respectivo, pasaron 2 horas, entre comentarios, sugerencias, peticiones, peticiones y más peticiones.

Concluídas las participaciones y sus respectivas explicaciones concluyó la reunión luego de 3 horas. Una señor a luego se acerca a uno de los representantes del gobierno de la ciudad y le dice:

-Excelente reunión, pero entonces ¿qué hay que hacer?

Analizando la reunión:

Si analizamos fríamente este ejemplo que lo extraigo de la realidad, puedo concluir lo siguiente:

1.- Invertimos más del 60% en pedir, en proponer ideas, en plantear los problemas generales, en buscar ser identificado como poseedor de una buena estrategia y en felicitar o criticar la gestión.

2.- Nadie dijo “podemos” hacer, “la organización comunal puede contribuir…”.

3.- Con la presencia de la máxima autoridad, la gente siente la necesidad de expresarse, y de que le escuchen, pero se hablan de tantas cosas, que se pierde la capacidad de dar respuesta a un solo tema o profundizar en un solo tema.

Una cultura participativa:

El derecho a la participación existe, pero una participación sin organización, sin estructura no funciona efectivamente porque se pierde en el mar de las necesidades existentes. Toda participación, para que sea efectiva debe partir a mí entender en lo siguiente:

1.- Los ciudadanos debemos aprender a aprovechar los espacios debatiendo sobre aquellas cosas que nos son inmediatas, solucionables, me explico en relación a la historia expuesta: el tema de la contaminación y el vehículo con contaminación sónica, es un tema macro, y pasa por analizar la competencia de esa autoridad en esa materia, porque dependiendo de eso tendrá o no capacidad para solucionar la situación.

2.- La agenda de una reunión con los ciudadanos debe ser clara por parte de los organizadores, o se buscar lograr armar un plan o se busca compartir con los vecinos sobre todos los temas. Son dos cosas totalmente diferentes y ambas perfectamente viables. Si no está claro el objetivo, saldrán contentos aquellos que sintieron que la cosa era para informar, y aquellos que sintieron que la cosa era para organizarse, pero en la realidad, la reunión sirvió para todo menos para concretar los pasos a seguir y explicarlos claramente.

3.- Ni la autoridad, ni su equipo, explicaron a los vecinos que la metodología a seguir buscaba identificar los problemas de la comunidad para lograr sistemáticamente y en conjunto con ellos abordarlos y buscarle soluciones. Esos problemas tal vez coincidan o no con los que han expuesto.

En conclusión:

No hay regla única para participar. La participación debe permitir la flexibilidad y la libertad para hablar.

No se puede negar el derecho a participar, a nadie, pero si se puede reglar ese derecho a participar, respetando el derecho de todos y orientado hacia el objetivo de la reunión, porque es la única manera de materializar resultados y con ello, hacer sentir que la participación tiene sentido.

Las autoridades deben escuchar a sus vecinos, pero deben contribuir en la formación ciudadana para orientar mejor y más efectivamente la participación ciudadana.

Siento que la participación ciudadana se ve como algo que es una actividad simpática, pero aún las autoridades no han entendido que participar implica entender que el debate de lo público ya no es exclusivo de los partidos, ahora es de los partidos y de los ciudadanos, por ello deben encontrarse espacios para que se encuentren y busquen conicidencias.

¿Hacia dónde va el municipio?

En el año 1980, el cronista de la ciudad de San Cristóbal, estado Táchira, José Villamizar Molina, en un escrito publicado en un libro editado por la Casa de la Cultura en Capacho, señalaba que pertenecer al municipio es formar parte del alma de la ciudad. Considero que el ser concejal, alcalde e incluso miembro de junta parroquial, no es sólo un cargo político de elección popular, es una responsabilidad convierte de manera inmediata al elegido en custodio o guardián moral de esa "alma de la ciudad" a la que hace mención Villamizar Molina.

Ser custodios morales de esa alma o espíritu de la ciudad, implica proteger, alimentar, desarrollar, mantener, resaltar y hacer destacar nuestro origen como ciudad, sus valores, sus tradiciones, cuidar el desarrollo de la comunidad y velar porque las ordenanzas se conviertan en instrumentos legales que contribuyan con una mejor y mayor gobernabilidad en el ámbito local que nos toca, nos impacta, nos vincula como vecinos de una misma urbanización, barrio o sector.

Esa obligación moral que la impongo a los representantes elegidos popular y legalmente, no puede obviar que como vecinos, ciudadanos y electores, tenemos también nuestra corresponsabilidad de velar, proteger y exigir que el municipio no se anarquice, no abandone nuestra esencia como comunidad, nuestros valores, tradiciones y nuestra propia cultura local, es decir nuestra alma como ciudad.

Lamentablemente la conducta generalizada de desconocer incluso quién es el concejal que nos representa, de obviar que su función es legislar y por ende ni siquiera preocuparnos por el contenido y alcance, menos aún por el programa legislativo municipal, contribuye con fuerza a que las decisiones como la de posponer la elección municipal del poder legislativo local, haya quedado en el olvido y desplazada por otros temas que ocupan la agenda nacional y que por su contenido también refuerzan nuestra cultura centralista, que muy en el fondo siempre ha existido en nuestra sociedad.

Hay dos noticias actuales que anuncian la discusión sobre el proyecto de Ley sobre las Comunas que señalan:

Prensa de Asamblea Nacional 2 de junio 2010:

Destacó el diputado Murga que la Ley de las Comunas tiene por objeto establecer las normas que regulen la constitución, conformación, organización y funcionamiento de la Comuna, como entidad local e instancia del Poder Popular, donde los ciudadanos y las ciudadanas ejercerán los principios de soberanía y participación protagónica, mediante el autogobierno, para la edificación de la sociedad socialista a partir del Estado Comunal.

Precisó que con esta Ley se promueve la creación de una nueva instancia de gobierno territorial, es decir la del Poder Comunal, con particularidades y características que la diferencian de las otras instancias de gestión gubernamental.
El Universal 3 de junio de 2010:

El anteproyecto precisa que la comuna "es un espacio socialista, definido por la integración de comunidades vecinas con una memoria histórica compartida, rasgos culturales, usos y costumbres, que se reconocen en el territorio que ocupan y en las actividades productivas que le sirven de sustento". A su vez, los diputados añaden que es "la célula fundamental del Estado Comunal".

El anteproyecto plantea la formación de la "unión de comunas" y de "ciudades comunales". El fin último es instaurar una "ciudad socialista" que priorice el "fortalecimiento del autogobierno" .
Si a estas notas de prensa recientes le agregamos aquellas palabras de Aristóbulo Istúriz cuando en diciembre de 2009 y en el marco de los 10 años de la Constitución Bolivariana, afirmaba que el mejor alcalde era aquél que desbaratara las alcaldía y transfiriera el poder a los consejos comunales.

Todos estos elementos, unidos a una progresiva centralizació n de competencias que antes estaban en manos del Poder Municipal, la figura del Consejo Federal de Gobierno, la LAEE, el Fides, etc…, ponen en la mesa la clara intención de debilitar progresiva e institucionalmente la capacidad de las Alcaldías de responder a las necesidades inmediatas del pueblo soberano, llamado vecino, y la competencia de los Concejos Municipales de poder profundizar la descentralizació n con normas locales que contribuyan a fortalecer el municipio y su propia dinámica. Sin duda se está buscando que el ciudadano en su calidad de vecino y usuario de los servicios municipales, sienta en un momento determinado que no tiene sentido contar con un poder municipal, por lo que es necesaria su sustituciòn.

¿Qué ha pasado con el “alma de la ciudad”?; ¿Podemos recuperarla y con ella defender o rescatar el concepto de lo municipal, incorporando a esa dinámica a los Consejos Comunales ya organizados? . ¿Estamos atrapados y no hay otra que sustituir nuestra organización política territorial por otra?, lo que implica sustituir nuestra organización social por otra que se impone desde el poder central. ¿Qué hacemos con la tradición de más de 40 años de experiencia municipal, simplemente la dejamos de lado asumiendo un borrón y cuenta nueva?.