jueves, 28 de junio de 2012

Repensar el Municipio y recuperar ciudadanía e institucionalidad

Navegando por Internet me encuentro con un artículo titulado: Cómo desmontar los Concejos Municipales? y crear el nuevo Municipio, publicado en aporrea.org, firmado por Evaristo Marcano.  En ese artículo se plantea que a través de la planificación participativa se puede ir diseñando una nueva dinámica a través de la cual se vaya sustituyendo al Concejo Municipal por otra instancia en la cual se pueda pensar y diseñar en el nuevo municipio revolucionario.

Para el autor ese nuevo municipio es una necesidad pues hoy el “deficit institucional” que sufre el Poder Público Municipal así lo exige.  Este artículo me permite compartir 3 reflexiones:

1.-       Puedo compartir el tema del “déficit institucional” que afecta al Poder Público Municipal, pero el autor obvia mencionar que tal situación es provocada por el propio gobierno nacional que a través de una estrategia anunciada desde el 2004, ha venido abusando  del derecho para debilitar la institucionalidad política local.

La reforma a las Juntas Parroquiales, ha hecho que prácticamente éstas hayan desaparecido en la práctica.  La reforma del Consejo Local de Planificación Pública ha anulado la oportunidad de instalar esa instancia de encuentro y debate entre gobernantes locales y ciudadanos.  La reforma de la Justicia de Paz ha abierto un debate que sin duda concluye con su debilitamiento institucional.   A lo anterior le debo agregar que las reformas a la Ley Orgánica del Poder Público Municipal y la Ley de Adecuación de los períodos de las autoridades electas dictada en el 2010 vacío de legitimidad y debilitó sustancialmente al Concejo Municipal que hoy conocemos.  Todo esto hay que analizarlo integralmente con la realidad financiera de los municipios.

2.-       Comparto con el autor que es necesario repensar al Municipio, más cuando hay tantos espacios políticos que se han anulado en la práctica y que representan figuras creadas constitucionalmente, que además permiten una clara y real participación ciudadana en la gestión pública.

El repensar al Municipio no puede ser bajo una sola forma de ver la dinámica local, menos aún, se puede repensar en el Municipio bajo el esquema del Poder Popular, cuando ya previamente el 2 de diciembre del 2007 esa propuesta de organización local fue rechazada de forma expresa y con el debido respaldo constitucional.  El único aporte que se puede decir deja el debate del Poder Popular en la sociedad, es la necesidad de debatir de manera plural sobre el Municipio que el país requiere, por lo tanto si lo miramos de esta forma, es una oportunidad adecuada para abordar la descentralización desde la organización política y territorial del diseño del Estado Venezolano.

3.-       El “déficit institucional” es comprensible, más no justificable, en gran medida porque tenemos un Municipio que en 30 años ha tenido tres modelos: a partir de 1978 era un Municipio gobernado por un equipo llamado Concejo Municipal, que actuaba como cuerpo colegiado; a partir de 1988 un Municipio con un Alcalde electo popularmente, pero que no sólo representa la función ejecutiva, sino que además sigue siendo el Presidente formal del Concejo Municipal, es decir el Alcalde tenía entonces dos funciones: como representante de la función ejecutiva y como representante de la función legislativa; y a partir del 2005 se diseña un Municipio con 4 funciones: la ejecutiva, la deliberativa, la de planificación y la contralora, en este caso se separan formalmente la función del Alcalde y del Concejo, y aparece el Consejo Local de Planificación Pública, que nace en la Constitución de 1999.

Tan pronto nace el Municipio del 2005, surgen los Consejos Comunales y por ende inicia el camino de este recorrido de transformaciones que hoy no hay duda se orientan a debilitar al Municipio.

La inacción de los ciudadanos en defensa de la Junta Parroquial, de los Consejos Locales de Planificación, de la misma Justicia de Paz, así como la ausencia de una clara demanda en respeto al voto como expresión de la soberanía en la extensión del período de gestión de los Concejales, permite asumir que el “déficit institucional” se fortalece y por lo tanto el desarrollo del Poder Popular se sostiene en el “déficit de ciudadanía”.

Al Municipio lo han vaciado de ciudadanía, a tal punto que en la defensa de la institucionalidad local el Municipio ha quedado sólo, pues ni siquiera la gran mayoría de sus Alcaldes y menos aún sus Concejales, han asumido la tarea de la defensa institucional.  La anomia de los ciudadanos, de los partidos y de la gran mayoría de los representantes electos para cargos locales, sin duda alguna permite concluir que a nadie le duele el Municipio.

Un ejemplo de esa afirmación la encuentro en el Diario Vea del pasado 19 de junio de 2012, donde una nota de prensa registra la existencia de una Asociación de Concejales Socialistas, quienes luego de una marcha, llegaron a la Vicepresidencia para entregar un documento en apoyo al Plan del Gobierno Nacional para el año 2009-2013, que no es otra cosa que el fortalecimiento del denominado Poder Popular.

¿Será acaso que a lo largo del país, en 335 municipio, todos los concejales son socialistas?, pues el silencio y la inacción de estos representantes locales ha sido a lo largo de estos años sorprendente y la historia lo reclamará.

Las elecciones locales deben asumirse como la oportunidad para que en el marco de un espíritu unitario, se construya los consensos básicos para una visión compartida de Municipio, que promueva un modelo de Municipio capaz de recuperar la confianza del ciudadano en sus representantes y a través de ellos en las instituciones del gobierno local; de esa manera se contribuye a reducir el déficit ciudadano y sembrar la democracia desde la ciudadanía y la República desde lo local.

Carlos Romero Mendoza.

Fuente:
http://www.aporrea.org/ideologia/a145827.html

miércoles, 27 de junio de 2012

Hacia un Modelo Municipio Revolucionario III. Evaristo Marcano


Evaristo Marcano el día 6 de junio de 2012 publica un III artículo en el portal aporrea.org, en el cual continúa trabajando sus ideas sobre el nuevo municipio revolucionario.  A diferencia de los otros dos artículos, el nombre de esta publicación se llama ¿Cómo desmontar los Concejos Municipales? y crear el nuevo Municipio.  El artículo se copia textualmente:

En dos notas anteriores, trabajé la idea de buscarle un perfil al nuevo municipio revolucionario en Venezuela. Utilicé para esta tarea, un proyecto de libro de Marta Harnecker y Noel López sobre la planificación participativa. En esta nota, culminó esta reflexión y me centro en la posibilidad de un desmontaje de esa institución muy vieja, que conocemos como los Concejos Municipales

Como ya he sostenido, Marta Harnecker y su equipo no tratan el problema del nuevo municipio. El documento que he estado utilizando trabaja un enfoque sobre planificación participativa y ahí fijan una metodología para encausar ese proceso en varios momentos: a) Sueño, b) situación de la que se parte, c) Elaboración de los caminos y d) Confesión de los proyectos. En algunos de estos momentos del proceso de planificación, se hace referencia a un conjunto de herramientas de gran sentido y desde mi perspectiva, este enfoque de la planificación con sus herramientas, tiene un gran valor en estos de ir estructurando un perfil del nuevo municipio. Estas herramientas que apoya el proceso de planificación participativa, sirven de mucho en la creación y fortalecimiento de una nueva cultura de articulación Alcaldía/Comunidades e institucionalización del proceso de planificación participativa.

Si fija en el marco del proceso de planificación, un momento para un recorrido por todo el territorio del municipio y este recorrido es posible organizarlo, utilizando la figura de las comunas o zonas donde los Consejos comunales ya tienen acuerdo sobre territorios reconocidos por ellos como espacios mancomunados para sus proyectos. Cobra sentido aquí, la posibilidad de ir sustituyendo al Concejo Municipal por la propuesta de un Consejo de Consejos comunales o Consejos de Comunas. El Consejo de Comunas o el Consejo de Consejos comunales, sería la instancia del nuevo municipio para pensar y diseñar las comunidades y los barrios que necesitamos tener.

Alguien pudiera plantearse y preguntarse: ¿Qué sentido tiene que la comunidad recorra lo que ya conoce? Desde la perspectiva del nuevo municipio y desde la identificación de “déficit institucional” que existe en nuestras alcaldías, esto puede tener sentido porque este recorrido se hace en compañía de los técnicos de la Alcaldía y crea las condiciones para darle cabida al proceso de planificación participativa, bajo el lema de la articulación y participación con las comunidades. Este recorrido puede acompañarse con la idea de los “circuitos comunales de planificación” con la finalidad de facilitar el proceso de inventariar los problemas y las aspiraciones de las comunidades. Este esfuerzo puede y debe dar inicio al Plan de Desarrollo Municipal, que casi ningún municipio de país posee, incluyendo los municipios y alcaldías que se dicen revolucionarias.

Los inventarios de problemas y de aspiraciones, abre la posibilidad de utilizar ideas contenidas en la Ley Orgánica del Consejo Federal de Gobierno (LOCFG) y su Reglamento para realizar evaluaciones a los espacios que por alguna razón tienen un menor nivel de desarrollo que otros que se encuentra incluidos en la misma comuna o zona de consejos que comparten territorio y proyectos. El Reglamento de la LOCFG, llama a estos espacios zona con bajo índice desarrollo relativo y como ahora las comunidades a través de los Consejos Comunales tienen la opción de recibir aportes; la articulación Comunidad/Alcaldía puede organizar estos espacios, utilizando la figura contenida en el Reglamento y estructurar pequeños Distritos Motores de Desarrollo que comprometa a las alcaldías y a los consejos comunales en la necesidad de formular proyectos para mejorar las condiciones de estos espacios y disminuir con ello, los desequilibrios territoriales.

Se abre así y con el uso de la herramienta de la planificación participativa, una manera de irle dando viabilidad al nuevo municipio. En algunos de los documentos que he leído de Marta Harnecker, me encontré con la idea de asociar la planificación participativa con el socialismo. Ahora no logro determinar en cual de ellos está esa idea, según la cual; el socialismo o esta nueva manera de asumir el proyecto socialista, viene amarrado con la propuesta de la planificación participativa. El “déficit institucional” que tenemos en cuanto al proceso de planificación debe ser superado para darle paso a esta iniciativa.

Evaristo Marcano.

fUENTE:

Hacia un Modelo Municipio Revolucionario II. Evaristo Marcano


Con fecha 24 de junio de 2012 el sr. Evaristo Marcano, vuelve a publicar en aporrea.org, otro artículo en el cual continúa su planteamiento sobre el nuevo Municipio Revolucionario.  En este segundo artículo plantea que es a través de la planificación local como se institucionalizará el Municipio Revolucionario, pues hay un déficit institucional que se evidencia en la desconexión con el Plan Simón Bolívar.  El artículo en cuestión se copia textualmente como fue publicado en aporrea.org:

Antes de puntualizar otras ideas e iniciativas que estimo importante en este documento de Planificación Participativa de Marta Harnecker y Noel López, en el cual hay argumentos para sustentar una propuesta de un modelo de Municipio para Venezuela[i], en correspondencia con las ideas básica de la propuesta del socialismo del siglo XX, me permito expresar lo siguiente:

1) He sido informado que Marta Harnecker y Noel López están todavía trabajo en la versión final de un proyecto de libro sobre planificación Participativa Municipal, cuyo contenido ella hizo circular entre algunas personas interesadas en el tema. Estoy trabajando sobre una versión preliminar y este proyecto de libro, no es un documento que trata un perfil o modelo de municipio. En consecuencia, no existe este documento un juicio sobre realidades concretas, sino un conjunto de ideas e iniciativas que pueden ser de gran utilidad en esta tarea de pensar y repensar el perfil del Municipio/Alcaldía que deberíamos darnos en Venezuela.

2) Las consideraciones, reflexiones e ideas que expone Marta y Noel en este documento tienen como referencia su trabajo de acompañamiento a organizaciones comunitarias venezolanas, pero el proyecto de libro, es también parte del trabajo que realizan en Bolivia y Ecuador.

3) Lo que presenté en la primera parte (Parte I) es una interpretación muy personal de este documento y cualquiera situación que no haya quedado clara, es una responsabilidad mía. Nada tiene que ver con el documento, que como ya sostuve es una buen proyecto de libro y además está organizado para que se produzca un rápido posicionamiento y entendimiento sobre su propuesta de Planificación Participativa Municipal

4) Lo que califique de “déficit institucional”, es una consideración (interpretación particular), cuyo fundamento se resume estos términos: Marta y Noel formulan una propuesta para la Planificación Participativa, como parte de su trabajo en Venezuela, Bolivia y Ecuador. No tratan la situación de las alcaldías venezolanas (funcionamiento) y por supuesto, esto no determina una caracterización de ellas. Este déficit, es una conclusión mía, que responde a una situación de nuestra Alcaldías: Falta de institucionalización del Proceso de Planificación. Digo ahora, que aunque no es un tema que aborda este trabajo, a partir del documento y con la conformación de los equipos técnicos y de planificación que se definen en la propuesta, es posible, desde la alcaldías, formular estudios que permitan elaborar diagnósticos bien fundamentado.

5) Una manera de entender este “déficit institucional” al que me referí en la primera parte, es visible en la  escasa articulación y vinculación que hacen nuestros alcaldes con el Proyecto Nacional Simón Bolívar y de la idea de Presupuesto participativo.

6) Finalmente, debo decir que no trató en detalle los importantes aspectos de este documento, destaco los que tienen mayor sentido en el proceso de darle viabilidad a la planificación participativa como una manera de crear una referencia sobre el Municipio que deberíamos tener en Venezuela.

Asomadas estas situaciones, creo necesario resaltar una idea que Marta viene animando en varios de sus reflexiones. La opción de convertir a las organizaciones comunitarias como un factor de poder, pasa por la posibilidad real de darles a las comunidades organizadas capacidad para tomar decisiones

La descentralización, vista desde la perspectiva de Marta y su equipo, tiene este sentido. Esta idea 
toma cuerpo en la propuesta de planificación, porque a través de la descentralización así entendida, las comunidades construyen y reconstruyen sus espacios-problemas y son un importante elemento (actores) en la gestión municipal. Es decir, es una alternativa para cambiarle la cara a una institución (Municipio) que se mueve en la V con las muletas de la IV.

Para hacer viable esta propuesta de Planificación Participativa como un aspecto de apalancamiento del Poder Popular, Marta sugiere  la creación de unas “instancias” y una red de actores a las cuales se les asigna sus respectivas funciones para darle finalmente sentido a la planificación participativa. Ambas iniciativas (planificación participativa y Poder Popular) están “amarradas” y aunque son términos que no aparecen en este documento,  se asoman como una conclusión construida desde la lectura, que definitivamente es una tesis que Marta si ha trabajo en otros materiales, dirigida a puntualizar, que el socialismo de este momento, tiene en la participación popular su nuevo signo.

Entre las instancias se reconoce la comunitaria y la de la Alcaldía. Cada una con su perfil y responsabilidades para concretar así, un espacio propicio para la planificación y articulación que ahora pude potenciarse con los lineamientos contenidos en el Reglamento de la Ley Orgánica del Consejo Federal de Gobierno. Entendiendo a la Planificación participativa como un proceso de conexión entre las comunidades y la Alcaldía, Marta, después de fijar los criterios para la conformación de los equipos de trabajos y su funcionamiento, sugiere la opción de una división del territorio con la finalidad de darle mayor nivel de viabilidad a la propuesta de planificación. Esta división no altera la ya existente de la parroquia, sino que trata de crear zonas que permitan un mejor manejo de los problemas. Asumo esta idea, como la creación de circuitos comunales de planificación y a partir de estos equipos territoriales, se genera o debe generarse una dinámica de participación-reflexión que va potenciando el trabajo comunal y agrega mucho valor en ese proceso de fortalecimiento del Poder Popular y el surgimiento de un perfil del nuevo municipio revolucionario.

Evaristo Marcano.

Fuente:

Hacia un Modelo de Municipio Revolucionario (I). Evaristo Marcano.

Con fecha 22 de junio de 2012, el señor Evaristo Marcano, publica en el portal de aporrea.org una opinión sobre el tema del Modelo Revolucionario de Municipio, interesante resulta que define al Poder Popular como un diseño poco práctico y centra el proceso de transformación del Municipio en el presupuesto participativo.  El artículo se transcribe como ha sido publicado por el Sr. Evaristo Marcano:


Mantuve con cierta regularidad, intercambios de opiniones con Marta Harnecker sobre documentos que estaba preparando para publicarlos. Ahora, Marta Harnecker no tiene mucha permanencia en Venezuela y el contacto no es frecuente, pero en estos días, tratando de ordenar mis documentos digitales, me encontré con un documento que estaba dándole sus toques finales para la publicación. A decir verdad, no lo he visto publicado en la página de Rebelión ni en Aporrea, que es donde ella coloca sus artículos y libros, pero es un documento importante y de gran utilidad, si desde este frente de la política se construye un consenso y una tarea, por demás importante, orientado a reconocer que mientras el poder público estadal y municipal permanezcan en las misma condiciones que lo dejó la IV República; el Poder Popular que luce como una de nuestras principales banderas, no avanzará mucho y cuidado, si se transforma en una especie de cooperativas comunales o una nueva forma de clientelismo.


El andar de Marta Harnecker y de sus colaboradores por los espacios de la revolución venezolana y su histórico compromiso por fortalecer los procesos revolucionarios en América Latina, nos ha permitido disponer de una reflexión y una práctica plasmada en un material que está por publicarse o ya ha debido publicarse y en el cual existe un cuerpo de ideas para darle sustento al Modelo de Municipio que debería proyectar la revolución bolivariana en el marco de un proceso que conduzca a lo que considero debe ser ahora un objetivo histórico de esta revolución: Fortalecimiento efectivo del Poder Popular.

El punto de encuentro entre el Poder Público Municipal real y la propuesta por ahora muy legal y poco práctica del Poder Popular se familiariza en la reflexión de Marta a través del proceso de planificación. La propuesta de acercamiento se concreta y recoge en este texto, que tenía como titulo de Planificación Participativa[i]. El material está organizado de una manera que facilita una rápida comprensión de la temática y de los elementos o aspectos que compone la propuesta de planificación participativa.

El texto en cuestión, parte de una visión de lo debe hacerse y de cómo ha de ser entendida la planificación participativa con sus diferentes pasos o momentos; sin embargo, la propuesta no evalúa el perfil de las alcaldías que están bajo un gobierno revolucionario y la ausencia e ese perfil, probablemente no considera el “déficit institucional”, que confrontan las alcaldías.

¿Qué ofrece la propuesta?
La propuesta ofrece alternativas verdaderamente cónsonas con lo que debería ser el gobierno municipal en el marco del socialismo del siglo XXI. En la primera parte del documento, se fijan situaciones que deben ser revisados como una parte clave de la propuesta, porque constituye una aproximación a la realidad. Esta parte en mi opinión, requiere de una revisión, no porque se omitan situaciones, sino por el esquema de presentación no refuerza o puntualiza situaciones que son igualmente importantes. En esta primera parte se adelanta (no culmina) un diagnóstico (el es) de los municipios y en ello se destaca, entre otras situaciones de interés, lo siguiente:

a) La falta de identificación de las propuestas municipales con el Proyecto “Simón Bolívar, que pocos alcaldes acogen en la práctica aunque en el discurso televisivo dicen seguir fielmente. Lo cierto es que caminan como Alicia en el País de la Maravillas. En el fondo o muy en el fondo, el plan de obras o de inversiones responde dinámicas que no están vinculadas con una visión del municipio previamente construida con el concurso de las comunidades que la integran. Hay otros derroteros.

b) El Presupuesto participativo esta totalmente ausente, aunque muchos alcaldes hacen actos políticos que son prácticamente un remedo a esta técnica y que se limitan a realzar asambleas para solicitar lista de obras que después no aparecen el la ordenanza de ingresos y gastos.

Evaristo Marcano.

Fuente:

lunes, 25 de junio de 2012

¿Nueva reforma al CLPP?

EL UNIVERSAL, con fecha 22 de junio de 2012, prácticamente anuncia una reforma al CLPP.  La nota dice:


El presidente de la Comisión Permanente del Poder Popular y Medios de Comunicación Social del Parlamento, Darío Vivas, explicó que se avanza en las reformas de leyes de Consejos Estadales y Locales de Planificación.
En ese ámbito se está trabajando conjuntamente con el Ministerio de las Comunas y con la Procuraduría General de la República.
Dijo que muestran un claro avance las reformas de la Ley de los Consejos Estadales de Planificación y Coordinación de Políticas Públicas y la Ley de los Consejos Locales de Planificación Pública, cuyo informe ya consignó el equipo técnico respectivo.
Dijo a ANTV que tales reformas son imprescindibles, por cuanto es preciso adecuar esos instrumentos con otros que se le vinculan, entre los que primó la Ley Orgánica para la Gestión Comunitaria de Competencias, Servicios y otras Atribuciones.
Esta ley se cuenta en el paquete de normas aprobadas por el Jefe de Estado antes de que expiraran los poderes habilitantes de la Habilitante.
El texto acelera la transición hacia un sistema donde empresas comunales, administradas de forma colectiva por individuos sin fines de lucro, asumirán recursos y una larga lista de funciones que hasta ahora han pertenecido al poder público nacional, gobernaciones y alcaldías.
La Ley de los Consejos Estadales de Planificación y Coordinación de Políticas Públicas y la Ley de los Consejos Locales de Planificación Pública tienen mucha importancia para la participación del pueblo en la elaboración de presupuestos de estados y municipios, dijo.

Fuente:
http://www.eluniversal.com/economia/120622/avanzan-en-leyes-para-reforzar-el-poder-popular





domingo, 24 de junio de 2012

Sobre la autonomía Municipal en Mendoza, Argentina.


Con fecha 24 de junio de 2012, el portal web sitioandino.com, publica un articulo del abogado y legislador provincial argentino, Sergio Bruni con algunas reflexiones sobre el esado de la autonomía municipal en Mendoza, Argentina.  El contenido se transcribe a continuación:

Con la Reforma Constitucional de 1.994 nuestra norma fundamental nos impone que debe asegurarse el régimen municipal, pero también su autonomía, determinando así el punto de partida hacia una precisión de importancia sobre el rol del municipio.

Los municipios pueden dictarse sus propias Cartas Orgánicas, de acuerdo con las Constituciones Nacional y Provincial. Para respetar el Art. 123 de la Constitución Nacional, todos los municipios tienen que gozar de autonomía política, administrativa, económica y financiera.

Por estas razones en una reforma de  la Constitución de Mendoza, uno de los temas a adoptar sería el reconocimiento de la autonomía, y la facultad de cada municipio de dictar su propia Carta Orgánica local mediante la convocatoria a su propia convención constituyente municipal, como ocurre en Córdoba, Río Negro, La Rioja, Santa Cruz, Chubut y Tierra del Fuego, entre otras provincias.

Los municipios son pues entidades autónomas de existencia necesaria que, reconocidas por el Derecho, configuran en el país, un tercer nivel de gobierno, destinado a satisfacer básicamente necesidades públicas locales y contribuir, asimismo, a la atención de ciertos intereses públicos, tanto provinciales como nacional.

Los municipios, entonces, poseen atribuciones necesarias para el desempeño de sus funciones, y especialmente, implica el establecimiento de un límite al poder de legislación que tienen las provincias sobre los municipios, en virtud del cual no pueden privarlos de las referidas atribuciones.

La legislación municipal es dictada, fundamentalmente, en ejercicio del denominado poder de policía. Por vía legislativa se limita o reglamenta el ejercicio de los derechos individuales reconocidos constitucionalmente a los habitantes (Artículo 14 de la Constitución Nacional), para salvaguardar la seguridad, salubridad, y moralidad pública y en definitiva, para tutelar el orden público y promover el bienestar general. Las principales materias a las que se refiere esta legislación son: urbanismo, edificación, tránsito, moralidad, higiene y salud pública, y tributario.

Asimismo se hace indispensable recordar, que en nuestra estructura jurídico-política no existe sistema federal de gobierno que se pueda basar en una distribución unitaria de los recursos impositivos del Estado. Es decir: no existe federalismo con Estados Provinciales pobres, y, al ser esto un denominador común en todos sus órdenes, menos aún con Municipios pobres.

Desde el año 1985, los municipios argentinos han experimentado un importante desarrollo en términos de responsabilidades asumidas. Existen perspectivas que este proceso no sólo continúe, sino que tienda a acelerarse y profundizarse, cuantitativa y cualitativamente.

Es así que la autonomía se plantea como una cuestión de absoluta relevancia, pues en función de la misma se opera una relación directamente proporcional: a mayor autonomía municipal, mayores atribuciones poseerán las comunas. En ese sentido fuimos autores de una iniciativa en el año 2009 presentada en la H. Cámara de Senadores mediante el Expte. N° 56927, mediante el cual planteábamos la modificación del Art. 199 de la Constitución Provincial, estableciendo la autonomía institucional, política, administrativa, económica y financiera de los Municipios, como así también en consecuencia, su derecho a dictar sus propias cartas orgánicas.

Pero concretamente: ¿Por qué es necesaria una reforma? Tomemos el caso de la Ciudad de Mendoza. En el año 1.996, el Gobierno de Arturo Lafalla, la despojó de parte de sus derechos coparticipables sancionando una nueva Ley Provincial de Coparticipación, la N° 6.396 que reemplazó a la N° 5.379, estableciendo el régimen de distribución a los Municipios de Mendoza. En ese marco la Ciudad de Mendoza ha perdido participación en la distribución total, que se calcula aproximadamente en $100.000.000, y que se origina en diversas causas:

• La eliminación de los coeficientes de eficiencia de la gestión, como aquellos que mantienen la relación entre planta de personal y población, eficiencia en la recaudación de los recursos propios, la inversión pública a través de la redistribución del ingreso anteponiendo inversión de capital ante el gasto corriente.

• La eliminación de la distribución por coeficiente devolutivo (en base a la facturación) del impuesto inmobiliario.

• La reducción de la distribución por coeficiente devolutivo del impuesto automotor en un 20% (ahora por índice general).

• La eliminación del 50% de la distribución de regalías por índice general, para todos los municipios, independientemente de su carácter de productor o no.

• La creación del Fondo Compensador que al resultar en un monto fijo, se aísla de los aumentos de la masa total, en su evolución lógica.

Debe tenerse presente que el Municipio capitalino aporta el 20,7% de la producción total de la Provincia, ocupando la primera posición relativa de participación del PGB pero, paradójicamente, recibe sólo el 7,7% de los fondos coparticipables, ocupando la sexta posición de esa distribución y la octava con respecto a los ingresos per-cápita.

Reconocer que la Ciudad de Mendoza debe ser debidamente resarcida en la suma que percibe por este concepto, resulta justo, no sólo por lo expresado, sino porque esos fondos son imprescindibles para atender las crecientes necesidades de este Departamento: anfitrión de más de 350.000 personas y más de 150.000 vehículos diarios; hogar de día de miles de mendocinos vecinos de otras Comunas que en él realizan sus actividades educativas, comerciales, económicas y laborales; puerta turística de Mendoza en el contexto nacional e internacional, en fin, la Capital Provincial y como tal, su cara visible.

Diariamente el Municipio de Capital invierte ingentes recursos en el desarrollo social de miles de mendocinos provenientes de toda la provincia, domiciliados en el Oeste Capitalino, recibiendo prestaciones de distintos programas de salud y asistencia social; o aquélla dispuesta a la modernización de su zona comercial céntrica, al asfaltado de sus principales calles y avenidas, o la construcción del Parque Central, que si bien está situado en la Capital, ya está posicionado como un verdadero pulmón verde elegido y aprovechado por miles de mendocinos. Es decir, estamos hablando de una fortísima inversión traducida en millones de pesos destinados a mejorar nuestra Ciudad.

Se deben revisar los mecanismos de distribución de participaciones a los municipios, sustituyendo los criterios que actualmente se encuentran contemplados en la Ley de manera que las comunas sean parte activa en el proceso de formación de sus respectivas Leyes de Ingresos.

En éste sentido podemos citar experiencias provinciales que adoptaron desde distintos niveles soluciones que tendían a obtener la autonomía y autarquía municipal. En primer lugar quiero mencionar el Decreto N° 547/88 de la provincia de Buenos Aires, mediante el cual se procuraba la descentralización de la percepción de los tributos correspondientes a la propiedad inmobiliaria y de patentes de automóviles. En su Art. 1° establece: Delégase al señor Ministro de Economía de la Provincia de Buenos Aires, la facultad  de suscribir los convenios tendientes a lograr la descentralización administrativa tributaria que se determinó, con las Municipalidades de la Provincia de Buenos Aires; y a continuación se establece un anexo que establece un convenio tipo estableciendo:

1. Implementación de un sistema de descentralización administrativa para el cobro de determinados tributos de jurisdicción provincial.

    Coordinación de un sistema común de recaudación, control y fiscalización.
    Compatibilización de registros e información de las distintas jurisdicciones.
    Coordinación de esfuerzos humanos y materiales.

Otro ejemplo es la modificación de los ingresos coparticipables que recibe la provincia en materia hidrocarburíferas. Si bien reconocemos el derecho que poseen los departamentos productores a percibir una porción mayor de las mismas, se impone por un criterio de justicia distributiva,al ser estos recursos propiedad de la provincia, que el resto de los municipios de la provincia perciban una cuota por éste concepto, así lo viene planteando y estamos de un todo de acuerdo, el Intendente de la Ciudad Dr. Víctor Fayad.

Un grado superior desde el punto de vista institucional, lo constituye la nueva constitución de la provincia de Corrientes, la cual en su el artículo 229 en su inciso 2 establece: Son recursos municipales propios, sin perjuicio de otros establecidos por ley o por convenio, los siguientes:

2) El impuesto a los automotores y otros rodados, y el impuesto inmobiliario urbano y suburbano o subrural, unificando las valuaciones y condiciones de cobro en todo el territorio provincial conforme lo determine la ley.

En definitiva, si queremos mejorar la prestación de los servicios municipales en general, y la calidad de vida de los mendocinos, se debe dictar una nueva ley de coparticipación, mejor y más justa que la que se encuentra en vigencia en la actualidad, en el marco de una reforma constitucional que, en la provincia, plasme la autonomía plena de los municipios, y establezca la descentralización en la percepción de los tributos percibidos por el impuesto automotor y el inmobiliario.

Es inevitable transitar este camino para el serio y sostenido desarrollo de nuestras comunidades. El pensamiento de Alexis de Tocqueville, de hace mas de un siglo, tiene más vigencia que nunca: “Sin municipios fuertes no puede construirse una verdadera Nación”

Fuente:

jueves, 21 de junio de 2012

En Municipio Mariño, las ordenanzas son herramientas útiles.

En el portal web Somos Margarita Verde se puede leer una nota de prensa fechada 20 de junio de 2012 que dice:

El Municipio Mariño se está consolidando como uno de los más ecológicos de Nueva Esparta con la promulgación de varias ordenanzas que regulan la convivencia ciudadana basadas en la responsabilidad con el medio ambiente.

Ya fueron promulgadas las que tienen que ver con el uso eficiente del agua potable y la descarga adecuada de las residuales, así como también la concerniente a la recolección y disposición final de la basura, que contempla el reciclaje como una de las alternativas.

Esta semana los concejales de Mariño, liderados por José Gregorio Gómez, aspiran sancionar la Ordenanza sobre Contaminación por Ruidos Molestos, que pretende regular actividades que producen ruidos susceptibles de contaminar el ambiente mediante normas y procedimientos dirigidos a prevenir, controlar y sancionar las fuentes generadoras de ruido en esta jurisdicción.

Mediante la norma, sí así lo exigieran los usuarios, los conductores del transporte público deberán respetar los niveles en la música que colocan en sus unidades.
Igualmente sucederá con lo que ha sido una denuncia constante en el ayuntamiento sobre ruidos generados por establecimientos nocturnos, ubicados en zonas residenciales, que no cuentan con la debida insonorización.

Protectores del ambiente

Durante la sesión ordinaria de este martes, se le dio la primera discusión a la Ordenanza de “Protectores Ambientales” que tiene por objeto la protección del ambiente, así como la prevención, control de contaminación, restauración y conservación ecológica en todo el territorio del mencionado municipio, mediante la creación y organización de la figura “defensores del medio ambiente”, que contribuirán a optimizar la calidad de vida de los ciudadanos que hacen vida en la jurisdicción.

De este instrumento, Gómez destacó que “Mariño es el municipio de vocación turística por excelencia del estado Nueva Esparta, por lo tanto el ambiente, la salubridad y el saneamiento son prioridades para el alcalde Alfredo Díaz. Se quiere garantizar calidad de vida a los habitantes, trabajadores, turistas y todas aquellas personas que de una forma u otra hacen vida o visitan la jurisdicción”.

Fuente:
http://somosmargaritaverde.blogspot.com/2012/06/municipio-marino-apuesta-por-la.html
Vía Concejo Mariño