jueves, 30 de enero de 2014

Descentralización, Municipio y Ciudadanía.

¿Puede el diseño del Estado Comunal sustituir al Municipio como unidad política primara?, hasta ahora no ha podido.  Si bien el Municipio es parte de nuestra tradición histórica, su evolución no ha estado marcada por políticas nacionales orientadas a fortalecer su rol y protagonismo en el desarrollo nacional.   

El Concejo Municipal es la institución con mayor tradición histórica local, pero es a la vez la más desconocida por los vecinos. El Alcalde ocupa un nivel importante de reconocimiento, siendo un actor local que nació en 1988.  El Municipio que hoy conocemos es tan nuevo, para muchos, como la propia comuna, la ventaja del Municipio es que nos ha acompañado en la historia, pero ello no es suficiente.

A lo largo de la historia hay registros de ofertas políticas y de reflexiones públicas que dan cuenta de un Municipio que siempre ha sabido sobrevivir y que allí ha está en espera de políticas que reconozcan su importancia.  Hoy la Constitución pareciera darle importancia, pero entonces el Estado Comunal amenaza su fortalecimiento y protagonismo como actor local en el desarrollo nacional.

Veamos algunos de esos registros:

1890:   Luis López Méndez advertía que los asuntos nacionales siempre dominaba la atención pública y ello hacia que los “Estados vegetaran en una vida oscura, sin iniciativa, juguetes de sus propias dimensiones o instrumentos dóciles del poder general, que es quien los alimenta política y económicamente.([1])

1911:   En ocasión al centenario de la Independencia en 1911 en el marco de la Convención de Municipalidades en Venezuela, Francisco Linares Alcántara (hijo) hace un reconocimiento al municipio, pues como organización política ha pasado“cual inmune salamandra por entre las voraces llamaradas de todas nuestras contiendas y resistido tanto empeño consecutivo de cambios y reformas para quedar siempre con vida sobre ruinas de costumbres, de leyes y de Gobiernos.”

En ese escenario, Linares Alcántara (hijo), advierte que el Municipio necesitaba “urgentemente volver sobre sí mismo, reaccionar contra todos los achaques o estigmas que le han traído a menguada degeneración; reivindicar enérgica y consecutivamente de propia iniciativa, no sólo cuanto se ha dejado arrebatar por calamitosas tendencias invasoras y sin freno, sino también todo aquello a que por negligencia o atonía ha venido renunciando tristemente.([2])

1936: López Contreras en su plan de gobierno plantea como “punto de partida del saneamiento del Estado Federativo venezolano la recuperación del municipio, que siendo parte de la tradición histórica venezolana, había quedado casi extinto; en tal sentido, propone concretamente recuperar la autonomía de los Concejos Municipales.([3])   

1945:   La Junta Revolucionaria en alocución a los venezolanos prometió que su política administrativa “se orientará fundamentalmente a descentralizar la obra del Estado y a cambiar radicalmente su centro de gravitación.” 

La idea propuesta se concretaría a través de la descentralización de “la actuación estatal volviendo los ojos a la provincia preterida y arruinada, a Venezuela adentro, doloroso testimonio de la injuria y de la incapacidad de los malos gobiernos.” ([4])

1947: En la rendición de cuentas a la Asamblea Constituyente, la Junta Revolucionaria recomienda que en la nueva Constitución se encauce el proceso de descentralización económica y administrativa del país, a favor de “la provincia empobrecida, con sus tesorerías asistidas a medias por el situado constitucional y con sus rentas municipales paupérrimas.”  Para la Junta, era necesario salvar la Provincia y para  ello se sugería que la vía más efectiva era “el aumento de su activo económico, que por la ilusoria de una teórica autonomía política.([5])

1960:   En la II Convención Nacional de Municipalidades, Rómulo Betancourt reconoce que el espíritu municipal y comunal casi se había extinguido durante la dictadura, y cuestionó que el país se había olvidado de la historia de los cabildos abiertos durante la época colonial y de la tradición de los trabajos comunales a que estábamos acostumbrados

Betancourt reconoció expresamente el valor de la autonomía municipal, el valor del edil como líder comunitario y como actor político con mayor capacidad de influir en las comunidades locales.  En su plan cuatrienal de gobierno, destacó que su contenido era consistente con la autonomía municipal y con los pasos efectivos hacia el autogobierno local; y advirtió que el éxito del plan y del desarrollo del país dependía del nivel de cooperación y participación de los gobiernos locales.([6])

1984 y 1988: La Comisión Presidencial para la Reforma del Estado, COPRE, acusaba la existencia de un fuerte centralismo que unido a la ineficiencia y el clientelismo en las gestiones locales causaba un importante nivel de desinterés de los ciudadanos sobre los asuntos locales.  Y propone la COPRE la necesidad de repensar el Municipio. ([7])

Así llegamos a la Ley Orgánica del Poder Público Municipal, de fecha 2005, que fundamentada en la Constitución, lejos de fortalecer el rol municipal, ha abierto en el 2010 las puertas para que la Comuna, base del Estado Comunal, se convierta en un actor local, calificado como entidad local, similar a una parroquia, pero con la diferencia importantísima, que aún estando en territorio municipal, las normas que lo regulan serán nacionales, por ende violenta la autonomía municipal.

El recorrido histórico pareciera advertirnos que el poco desarrollo institucional de lo local en Venezuela hace que hoy tengamos un importante déficit ciudadano para defender la descentralización y demandar por mayor autonomía local en aras de garantizar que el Municipio asuma mayor responsabilidad en aquellos asuntos propios de la vida local, como reza la Constitución.   Lejos de ir conformando un estado Federal Descentralizado, la Constitución facilita el camino para ir instalando un estado Federal Centralizado,([8]) que hoy busca consolidarse a través del Estado Comunal, si acaso éste logra sobrevivir.   Autonomía y desentralización, dos ingredientes claves para un debate ciudadano sobre el modelo de Estado que el país reclama.
Carlos Romero Mendoza.


[1] LOPEZ MENDEZ, LuisObras Completas. Política y Literatura.  Biblioteca de Autores y Temas Tachirenses. 104. Caracas 1992. P. 109

[2] CONGRESO DE LA REPUBLICAPalabras de instalación del Congreso de Municipios. 19 de abril 1911. En: Pensamiento Político Venezolano Siglo XX.  Actas y Conclusiones del I Congreso de Municipalidades de Venezuela. Congreso de la República de Venezuela.   Edición Conmemorativa al Bicentenario de Natalicio de Simón Bolívar. 1983. Pp 17

[3] CONGRESO DE LA REPUBLICAPrograma de Gobierno. Expuesto a la Nación el 21 de febrero de 1936 por Eleazar López Contreras Presidente de los Estados Unidos de Venezuela. Documento No. 18.  P 74  

[4] CARRERA DAMAS, Germán. La Primera República Liberal democrática 1945-1948. Fundación Rómulo Betancourt. No 9. Serie de Cuadernos de Ideas Políticas. P 41-42.

[5] Idem. Pág. 120.

[6] BETANCOURT, RómuloII Convención Nacional de Municipalidades. En: La revolución democrática en Venezuela. Tomo I 1959-1961.  Caracas. 1968.  Pp. 418-424

[7] Comisión Presidencial para la Reforma del Estado.  Propuesta para reformas políticas inmediatas.  En: Reformas para el Cambio Político.  Volumen 3 Caracas 1993.  1986.  Pp 35-47.

[8] Brewer-Carias, Allan.  La Federación Centralizada en Venezuela. Una contradicción constitucional.Documento del año 2004.  Recuperado el 28 de enero 2014 online en:  http://www.allanbrewercarias.com/Content/449725d9-f1cb-474b-8ab2-41efb849fea8/Content/II,%204,%20460.%20Federaci%C3%B3n%20centralizada.%20Guayaquil.pdf

martes, 14 de enero de 2014

Relación Legislador y Pueblo.

El Presidente Nicolás Maduro planteó iniciando el 2014 que la Asamblea Nacional debía fortalecer su capacidad de relacionarse con el pueblo.[1] Unas semanas después el primer vicepresidente de la Asamblea Nacional, diputado Darío Vivas anunció la creación de comités de legislación para que el pueblo tenga participación en la elaboración de las leyes.[2] Pareciera que atrás quedó el parlamentarismo de calle y el pueblo legislador, el primero impulsado como estrategia en el año 2006 cuando Nicolás Maduro era Presidente de la Asamblea Nacional y el segundo, anunciado como promesa electoral en el año 2010. 

En el marco del parlamentarismo de calle en el 2006 se anunció la conformación de una red nacional de consulta pública para todos los temas y las leyes que había que discutir en la Asamblea Nacional; así como también, se anunció el impulso la contraloría social sobre los planes y políticas públicas, utilizando para éstos fines una plataforma-tecnológica como herramienta para llevar la Asamblea Nacional a cada rincón del país[3].    

La tarea de acercar la Asamblea Nacional al ciudadano también fue expuesta al inicio del 2014 por la diputada María Corina Machado, para quien es necesario llevar la Asamblea a la gente.  En este sentido un grupo de diputados propuso la movida parlamentaria o la acción parlamentaria en la calle,  como también llamó a ésta iniciativa otro diputado de la Asamblea Nacional[4].

La válida intención de algunos diputados de oposición de relacionarse con los ciudadanos, también fue anunciada en el 2010 por los diputados de Primero Justicia quienes se comprometían a iniciar entonces jornadas de parlamentarismo de calle a nivel nacional[5]; así mismo, en el 2011 también lo hizo Enrique Mendoza al anunciar que mediante un parlamentarismo de calle distinto y sin sectarismo se defendería la Constitución.[6]

¿Cuál es el balance de esos programas oficiales y de las iniciativas que tomó la oposición?. ¿Acaso se aprobó la Ley del Pueblo Legislador que anunció en el 2010 algunos candidatos del PSUV a la Asamblea Nacional.?[7].  ¿No era el pueblo legislador el principal reto del PSUV para las elecciones parlamentarias del 2010? [8].

Con todos los esfuerzos mediáticos realizados en esta materia ¿percibe el ciudadano que hoy la Asamblea Nacional funciona?,  ¿que el portal web institucional de la Asamblea Nacional garantiza a todo ciudadano el acceso público y oportuno a los proyectos de ley y a los informes legislativos?. ¿Cuántas iniciativas de Ley ha impulsado directamente el llamado Pueblo Legislador?.    

Oportuno es recordar que la relación parlamento y ciudadano no se limita a la Asamblea Nacional, también corresponde a los Consejos Legislativos Estadales y a los Concejos Municipales del país.

Precisamente en este sentido, los Concejos Municipales recientemente legitimados, tienen la gran oportunidad de tomar la iniciativa en esta materia y sin necesidad de usar términos para el mercadeo de una estrategia de contacto con los ciudadanos, la propia Ley Orgánica del Poder Público Municipal les marca el contenido y el objetivo que deben seguir para generar una primera relación entre el legislador local y el ciudadano.

Esa primera oportunidad está dada por el numeral 1 del artículo 95, a través del cual la Ley Orgánica del Poder Público Municipal prevé que el Reglamento Interior y de Debates del Concejo Municipal sea consultado con las comunidades y sus organizaciones, es decir con los ciudadanos.   La importancia de esta primera consulta, está dada, porque de esa manera los vecinos podrán aportar ideas e informarse, entre otras cosas, sobre las reglas de juego que aprobará el Concejo Municipal y mediante las cuales facilitará o no la consulta pública de cada proyecto de ordenanza que sea presentado conforme a la ley.

En conclusión, sin anuncios mediáticos y sin declaraciones de prensa expresando la necesidad de ir más allá de los espacios legislativos formales e institucionales, los Concejales tienen en su haber una herramienta útil para acercarse al ciudadano y con ello permitir que la sociedad en general experimente el valor de la democracia a través de una mejor relación, más directa y oportuna con las instituciones y sus representantes electos.  Ello contribuirá a reconstruir progresivamente el camino para reencontrarnos con la Democracia desde lo local.

Carlos Romero Mendoza.


[1] AVN Maduro destaca capacidad de la AN para responder a los debates del país. 6 de enero de 2014. Online en:http://www.avn.info.ve/node/213866  
[2] El Universal. Dario Vivas. El parlamento debe adecuarse al plan de la patria. 11 de enero 2014. Online en:http://www.eluniversal.com/nacional-y-politica/140111/dario-vivas-el-parlamento-debe-adecuarse-al-plan-de-la-patria
[3] Marcelo Colusi.  Entrevista a Nicolás Maduro.   “El parlamentarismo de Calle es un salto revolucionario en la relación al parlamentarismo burgués basado en la democracia representativa”. 27 de febrero de 2006. Recuperado el 7 de enero de 2014. Online en: http://www.rebelion.org/noticia.php?id=27431
[5] Primero Justicia. Diputados de Primero Justicia inician jornada de parlamentarismo de calle por todo el país. 06 de octubre del 2010. Online en: http://www.primerojusticia.org.ve/cms/index.php?option=com_flexicontent&view=item&cid=149:noticias&id=849:diputados-de-primero-justicia-inician-jornada-de-parlamentarismo-de-calle-por-todo-el-pais&Itemid=468
[6] Analitica. Mendoza anuncia parlamentarismo de calle sin exclusiones y sin Show. 09 de enero 2011.Online en:http://www.analitica.com/va/sintesis/nacionales/8651885.asp
[7] Correo del Orinoco. Candidatos del PSUV llevan propuesta de ley de un pueblo legislador a los venezolanos. 15 de agosto de 2010. Online en: http://www.correodelorinoco.gob.ve/politica/candidatos-psuv-llevan-propuesta-ley-un-pueblo-legislador-a-venezolanos/
[8] Prensa de Frente. “El Pueblo Legislador” próximo desafío de la Revolución Bolivariana. 24 de septiembre 2010. Online en: http://www.prensadefrente.org/pdfb2/index.php/a/2010/09/24/p5966?printme=1&skin=print