domingo, 15 de diciembre de 2013

Las Comunas en el resultado electoral de las municipales 2013.

El 24 de noviembre del año 2013 en Venezuela se realizó un censo nacional de Comunas y Movimientos Sociales, que se extendió en el tiempo durante el mes de noviembre.  Ese proceso electoral realizado a pocas semanas del 8 de diciembre, sirvió como simulacro para las elecciones municipales.
El Ministro responsable de las Comunas, Reinaldo Iturriza, concluído el día del Censo Nacional, reconocía en primer lugar, que ese esfuerzo era muy similar a la movilización para un proceso electoral municipal, y en segundo lugar, que ello les permitió satisfacer las expectativas de entender la capacidad de movilización que tenían.  Además, es lógico pensar que si el CNE les facilitó cotillón electoral[1] y les apoyo en las herramientas para levantar un registro, que no es el Registro Electoral Permanente, claramente facilitó una herramienta electoral muy útil para la movilización electoral el 8 de diciembre 2013[2].
La información oficial señala que ese 24 de noviembre en los distintos referendos comunales participaron unos 165 mil electores, que en teoría, aprobaron la carta fundacional que da vida a 169 comunas en 23 de los 24 Estados del país[3].  Concluida las elecciones municipales de diciembre 2013, el Ministro Iturriza, en una nota de prensa hace el siguiente análisis de los resultados electorales, bajo la mirada del diseño Comunal:
“En líneas generales, el panorama es alentador: antes de la Jornada Nacional de Registro de Comunas (24 de noviembre) existían 264 Comunas registradas, esparcidas en 106 municipios (31,6%). En la víspera del 8D, la cifra había ascendido a 473 Comunas registradas, en 168 municipios, el 50,15% del territorio nacional.
En el momento en que escribo, el Consejo Nacional Electoral ha oficializado los resultados en 158 de estos municipios. El cuadro es el siguiente: el chavismo ha triunfado en 127 municipios en donde existen Comunas, es decir, en un 80,4% de los casos. En esos 127 municipios están ubicadas 386 de las Comunas registradas, el 81,6%. Abrumadora mayoría.
Las 87 Comunas registradas restantes están asentadas en 31 municipios en los que el chavismo fue derrotado. Pero hay un dato muy interesante: 38 de esas Comunas (43,7%), casi la mitad, están ubicadas en parroquias donde triunfó la revolución. Así, por ejemplo, en Lara, todas las 16 Comunas en el municipio Iribarren están en parroquias donde venció el chavismo, incluyendo 6 de ellas en la parroquia Juan de Villegas, importante bastión popular. En Barinas, municipio Barinas, todas las 3 Comunas están en parroquias donde ganó el chavismo. En Carabobo, municipio Valencia, las únicas 2 Comunas están en parroquias donde venció la revolución. En Miranda, municipio Sucre, 3 Comunas están en parroquias de mayoría chavista. En Zulia, la única Comuna registrada en el municipio Maracaibo está en la parroquia Idelfonso Vásquez, donde ganó el chavismo.”
Los datos electorales que aporta el Ministro Iturriza, no pueden desestimarse, pues por primera vez se presenta información concreta sobre la relación comunas y resultados electorales.  Además, los mismos alimentan el análisis que se deben hacer para comprender la estrategia política-electoral del Plan de la Patria, cuyo contenido claramente advierte que para el 2019 el rumbo del gobierno es el fortalecimiento del Estado Comunal.
Para Reinaldo Iturriza, la lectura de los resultados del 8 de diciembre, vistos desde el aporte electoral de las Comunas, no debe pasar desapercibidos, porque allí están los elementos para afirmar que en ese proceso electoral se derrotó el miedo a las Comunas.  En su análisis, Iturriza, reconoce que al final de la campaña la Unidad intentó posicionar el mensaje que votar era rechazar las Comunas, pero no lo logró.  La Unidad, insiste el ministro  intentó vender la Comuna como algo monstruoso, aberrante, contrario a la Constitución, que pretendía sustituir a las Alcaldías, y en último termino poner de rodillas a la mismísima democracia[4]
En este sentido, deberíamos preguntarnos ¿no fue el Gobierno nacional quien puso a la Democracia de rodillas cuando desconoció en la práctica los resultados del referendo del 2 de diciembre del 2007 a través del cual el pueblo soberano, dijo legítimamente NO al modelo comunal?.  El Plan de la Patria y las Leyes del Poder Popular ¿no son la mejor prueba material de ese desconocimiento?.

Carlos Romero Mendoza


[1] Romero, Carlos.  Referendos Comunales en tiempo electoral. 23 de noviembre 2013. Online en: http://www.estado-ley-democracia.blogspot.com/2013/11/referendos-comunales-en-tiempo-electoral.html
[2] Romero, Carlos. Referendos comunales y Transferencias. 26 de noviembre 2013. Online en: http://www.estado-ley-democracia.blogspot.com/2013/11/referendos-comunales-y-transparencia.html
[3] Ministerio del Poder Popular para las Comunas y Movimientos Sociales.  El pueblo chavista encaminado hacia el gobierno comunal.  28 de noviembre 2013. Online en: http://www.mpcomunas.gob.ve/el-pueblo-chavista-encaminado-hacia-el-gobierno-comunal/
[4] Agencia Venezolana de Noticia. El 8D fue derrotado el miedo de la Comunas.  10 de diciembre 2013. Online en: http://www.avn.info.ve/node/210382

viernes, 13 de diciembre de 2013

El Plan de la Patria en el Desarrollo Local.

El Plan de la Patria es una realidad que busca imponerse a través de la institucionalidad del Poder Público Municipal.   Sus objetivos y propuestas no pueden ser subestimados en estos momentos.  Mientras el gobierno se mantendrá en campaña, e impulsará su gobierno de calle, la Unidad debe mantener en el ámbito municipal el contacto con los vecinos facilitando los espacios para el debate público e incluyente sobre el alcance del Plan de la Patria, antes que éste se imponga y no haya tiempo de reaccionar pacífica y cívicamente.

No olvidemos que iniciando el año 2010 el CLPP, instancia responsable del diseño del Plan Municipal de Desarrollo, fue epicentro de conflictos políticos importantes que lesionaron la gobernabilidad local en algunos municipios del país, como Baruta en el estado Miranda y Maracaibo en el estado Zulia; hoy vuelve a ser epicentro político que enfrentará, en los municipios donde haya autoridades electas en el marco de la Unidad,  la visión socialista del Plan de la Patria y la visión plural que sostiene la Unidad en el marco de la Constitución Nacional.

A partir del 2010 el CLPP se transformó en un espacio institucional para el encuentro entre el Poder Público Municipal y el Poder Popular. Su integración refleja esa realidad, a saber: el Alcalde, los Concejales y varios actores del Poder Popular:  Presidente de Junta Parroquial Comunal.  Varios voceros que representan a cada Consejo de Planificación Comunal que exista en el Municipio.  Un consejero por parroquia del municipio, o en su defecto un vocero electo por los Consejos Comunales del Municipio. Un consejero por cada movimiento y organización social mencionados en la ley del CLPP, y si los hubiere en el municipio.   Una reforma sancionada en agosto 2013 y no publicada aún en Gaceta reduce un poco más la lista de integrantes del CLPP.

La Ley Orgánica del Poder Público Municipal, establece que el CLPP es la instancia en la cual se debate y aprueba o modifica el proyecto de Plan Municipal de Desarrollo, que debe ser presentado por el Alcalde, incorporando al contenido del mismo los lineamientos del programa de gobierno presentados como oferta electoral.  Una vez aprobado por el CLPP, pasa a manos del Concejo Municipal para su definitiva aprobación.

En este sentido, hay que advertir que el CLPP es parte del Sistema Nacional de Planificación, y como tal se ve obligado a garantizar que el contenido del Plan Municipal de Desarrollo esté en concordancia con los lineamientos del Plan de Desarrollo Económico y Social de la Nación (PDESN), es decir, en concordancia con el Plan de la Patria.  Aquí encontramos la imposición legal del Plan de la Patria.

Por lo tanto el sistema de planificación en Venezuela, impone a través de un tejido legislativo una sola visión de desarrollo, impulsada por las Comunas y orientada hacia el Socialismo.  No se puede subestimar la figura del CLPP como hasta ahora ha sucedido, el Plan de la Patria claramente plantea entre sus objetivos para el 2013-2019 el fortalecimiento del Sistema Nacional de Planificación Pública y Popular en la construcción de la sociedad socialista, así como también del diseño Comunal. 

Por lo tanto, el CLPP se transforma de una instancia sin importancia política, a una instancia política clave para imponer el Plan de la Patría.  Es un reto para los Alcaldes electos en Unidad lograr aprobar un Plan Municipal de Desarrollo que incluya lineamientos programático de su plan de gobierno, en la medida que los mismos sean considerados por el CLPP contrarios al Plan de la Patria.   Ese será un debate político que necesariamente debe darse y que enfrentará el modelo municipal al modelo comunal.

El Plan de la Patria debe ser sometido a debate público, entre autoridades y ciudadanos, para que la sociedad en general se active y con la legitimidad de la participación, busquen alternativas democráticas con sus autoridades locales que sirvan de antídoto contra la visión única e impuesta del Socialismo.

Los gobiernos municipales de Unidad, no pueden desconocer la legitimidad que les otorgó el mandato del soberano, y por lo tanto, no pueden permitir que sus proyectos de desarrollo local, en beneficio de toda una colectividad, sean fácilmente condicionados por razones ideológicas, que se aprovecha del diseño centralizado de la planificacicón, para justificar un mandato legal con el cual imponer el Socialismo.  La figura del referendo consultivo en el ámbito municipal pudiera ser un instrumento de participación muy útil para este Debate político.   

Una consulta popular es coherente con una democracia participativa y coherente con el ejercicio del derecho que tienen los ciudadanos de participar en los asuntos públicos. Si bien la autonomía municipal es limitada y restringida, sigue siendo un principio constitucional y debe reivindicarse con mayor justificación, cuando se trata de propuestas que impactan de fondo aquellos asuntos propios de la vida local. 

El derecho a la libre participación y a la libre asociación para la participación, son dos temas que van íntimamente relacionados con la cuestionable legitimidad del CLPP como instancia responsable de aprobar el Plan Municipal de Desarrollo Local.  Son dos temas claves que marcan la diferencia de fondo entre la calidad que ofrece la democracia comunal y de la democracia prevista en la Constitución desde la vida local.

El Plan de la Patria no necesita ser ley para imponerse, tienen las Leyes del Poder Popular para lograr ese cometido.  ¿La Ley se impondrá a la legitimidad del soberano?

Carlos Romero Mendoz

martes, 10 de diciembre de 2013

Un Municipio legitimado frente al diseño comunal.

Luego de 18 años, los venezolanos volvimos a experimentar la elección directa, secreta y universal de alcaldes y concejales en un mismo acto electoral, recordemos que las elecciones locales de 1989, 1992 y 1995 fueron realizadas en conjunto y que luego de ese período las elecciones para alcaldes y concejales fueron realizadas en procesos separados.   El gran ausente en el proceso electoral del 8 de diciembre fueron las juntas parroquiales, expropiadas de la lista de opciones electorales a partir del año 2010.
 
Si comparamos las elecciones locales realizadas desde 1989 hasta el año 1995 con las elecciones del 8 de diciembre 2013,  viéndolas desde la perspectiva de la participación y la abstención y tomando en consideración que fueron procesos electorales estrictamente locales, donde las autoridades locales se relegitimaron en una misma oportunidad y en su totalidad, permite destacar la extraordinaria participación de los electores el pasado 8 de diciembre.

Durante el período comprendido entre 1989 y 1995 el promedio de participación fue de aproximadamente 46% y el de abstención de 53%.  Específicamente el CNE[1] en su portal web recuerda que en el año 89 la abstención fue de 54,8%, en el 92 del 50,7 % y en el 95 de un 54,3%, por lo tanto una participación del 58,92% en el 2013 nos indica que hubo una abstención que está por debajo del promedio del histórico en procesos similares.

Importante es acotar que en el año 2000 y 2005 las elecciones de concejales y juntas parroquiales se realizaron en una fecha diferente a la elección de alcaldes, entonces, la abstención para éstos procesos locales estuvo entre los 70% en el 2000 y 60% en el 2005.   En la última elección de alcaldes realizada en el año 2008, se registró una baja abstención como consecuencia de una participación aproximada del 60% del electorado[2].   

Es importante recordar, que el 8 de diciembre 2013 también se recuperó la oportunidad política de elegir de manera directa, secreta y universal a los Concejales, pues por 8 años las elecciones para concejales habían quedado pendientes en la agenda política.   Por lo tanto un importante logro de este proceso electoral lo constituye sin lugar a dudas la relegitimación del Poder Público Municipal a través de la significativa participación ciudadana.

Relegitimar las autoridades locales fortalece institucionalmente al Poder Público Municipal e introduce nuevos actores locales que brindan al Municipio la oportunidad de renovarse y reencontrarse con sus electores.   Es necesario, no quedarse en el análisis cuantitativo en relación a Alcaldías ganadas, es importante, anexar a ese análisis la cantidad de concejales que hoy hacen plural la conformación de muchos Concejos Municipales y que además, generan una importante dinámica política en la gobernabilidad local.

El Municipio salió fortalecido institucionalmente, hay nuevos actores políticos que con los mecanismos de participación previstos en la Ley Orgánica del Poder Público Municipal, pueden claramente cumplir una función de facilitadores de procesos políticos locales en la tarea de reconstruir la democracia local.   La creatividad e inteligencia, unida a una estrategia política en Unidad garantizará que los gobiernos locales puedan con sus resultados restaurar los vínculos institucionales fracturados con el elector y marcar así,  un sello que reivindique a nivel nacionalel valor de las instituciones locales y exponga la necesidad de más democracia.

El Plan de la Patria y el conjunto de leyes dictadas para imponer el Socialismo, constituyen sin duda el principal reto político de las nuevas autoridades.  Independientemente del número de alcaldías y concejales ganadas por la Unidad, en la medida que cada uno de esos nuevos actores políticos reivindique la institución política local y la representación que ejercen, en esa misma medida irán redefiniendo el rol del Municipio como actor de una verdadera inclusión y promotor de la democracia local.

La participación electoral no es suficiente para recuperar la democracia, la relegitimación del Poder Público Municipal es un primer paso, que facilita el camino en muchos municipios del país para promover desde lo local, una mayor participación ciudadana que complemente, fortalezca  y acompañe el camino a recorrer para construir los consensos necesarios para recuperar un país que funcione para todos, en el que todos podamos convivir y contribuir en la construcción del progreso y del desarrollo, pero además, donde podamos sentirnos realmente ciudadanos.
 
 
Carlos Romero Mendoza.




[1] Consejo Nacional Electoral.  Elecciones (1989-2000). Recuperado el 9 de diciembre 2013.Online en: http://www.cne.gob.ve/web/documentos/estadisticas/e009.pdf
[2] Analítica.com.  Opositores Ganaron en Miranda, Caracas, Zulia, Nueva Espara y Táchira. 24 de noviembre 2008. Online en:http://www.analitica.com/va/sintesis/nacionales/1663953.asp

domingo, 1 de diciembre de 2013

El Municipio en el Plan de la Patria.

Se anunció que la Asamblea Nacional aprobará el Plan de la Patria como ley de la República el martes 3 de diciembre de 2013[1]. El anuncio es parte de la campaña electoral, es un mensaje a los candidatos a Alcaldes y Concejales de la Unidad, y una clara estratégia que intenta desmotivar a un sector importante de electores.

No sorprende que las palabras alcaldealcaldíaconcejos municipalesconcejales e incluso descentralización, están ausentes en el extenso contenido del Plan de la Patria.   El Municipio aparece en varias oportunidades –no muchas-, en un primer caso aparece cuando se mencionan los proyectos que se van a desarrollar, por ejemplo, cuando menciona al municipio Guaranito como eje central para impulsar el Plan de Desarrollo Agrícola en Protuguesa y Barinas; así mismo, lo hace cuando menciona al municipio Libertad en Anzoátegui, donde se propone poner en marcha y rehabilitar un matadero frigorífico, así como estos hay algunas otras menciones.

En un segundo caso, se mencionan a los Municipios como beneficiarios de programas como la gran misión A Toda Vida, en la creación de Salas Libro-Lectura en cada municipio de Venezuela, de fiscalias municipales y de Casas Judiciales Penales en cada municipio, donde encontraremos la mediación a través de la Justicia de Paz Comunal.

Un tercer caso, es la mención al Municipio como actor local, aún cuando no hay un reconocimiento formal y expreso, el objetivo 2.3.2 menciona que las instancias locales, es decir los municipios, deben transferir competencias a comunidades organizadas, organizaciones de base y demás instancias del poder popular, a los fines de restituir el “poder pleno al pueblo soberano”.

En ese sentido, el objetivo 2.5.3.1 propone  planificar y ejecutar la transferencia de competencias a las Comunas, consejos comunales, mesas técnicas de servicios, a los movimientos de pobladores, pueblos indígenas, a los consejos de trabajadores y trabajadoras, de motorizados y motorizadas, de estudiantes, en materia de vivienda, deportes, cultura, programas sociales, ambiente, mantenimiento de áreas industriales, mantenimiento y conservación de áreas urbanas, prevención y protección comunal, construcción de obras y prestación de servicios públicos, entre otros.

Estos dos objetivos mencionados exigen la aplicación del Decreto con rango, valor y fuerza de Ley Orgánica para la Gestión Comunitaria de Competencias, Servicios y otras atribuciones, publicado en Gaceta Oficial el 15 de junio del 2012[2], en cuyo contenido ordena a las autoridades locales presentar un Plan anual de Transferencia.

Sobre esta materia la Constitución Nacional pareciera señalar que las asociaciones de vecinos como expresión de comunidad organizada y con autoridades que esté debidamente legitimadas, pueden asumir también transferencias, por lo tanto, no sólo el Poder Popular[3]. Es importante no olvidar que la Ley Orgánica del Poder Público Municipal, autoriza a los Concejos Municipales para que dada determinadas condiciones recuperen las competencias que han sido transferidas.

El cuarto caso, es una mención indirecta y sucede en materia de Planificación, el objetivo 2.5.3.3 establece que será a través del Consejo Federal de Gobierno que se promoverá un sistema de planificación para el desarrollo territorial y productivo de la Nación, a tal fin cumplirá su función el Sistema Nacional de Planificación Pública y Popular. Recordemos que el Consejo Local de Planificación Pública, en el caso municipal, es parte integrante de ese Sistema Nacional de Planificación y por ahí podría venir el llamado Plan de la Patria Municipalizado.

Esa Planificación para el desarrollo territorial productivo de la Nación, a la que hace mención el objetivo 2.5.3.3, debe realizarse mediante el desarrollo de los Distritos Motores de Desarrollo, así como la elaboración de sistemas de gestión compartidos, en función de garantizar el mantenimiento de la vialidad, el saneamiento ambiental y la infraestructura social en todo el territorio nacional.

Este objetivo debe ser vinculado con el anuncio de la discusión en la Asamblea Nacional de la Ley Orgánica de Ordenación y Gestión Territorial[4]. Es importante no olvidar, que esta Ley fue aprobada en el año 2006 en Gaceta 5.820 y rápidamente derogada en el 2007 bajo la Gaceta 38.633.  Desde agosto 2013 pareciera que se ha impulsado la consulta pública de este proyecto de Ley, que según nota de prensa, resulta ser una versión mejorada y actualizada de la Ley promulgada en el 2006[5].

El Municipio es una amenaza para el esquema Comunal, porque es allí donde podemos comprender mejor el valor de la democracia.  Hasta ahora lo único que podemos hacer como ciudadanos, en lo inmediato, para frenar este aparente avance, es participar sin miedo y utilizar el voto directo, secreto y universal como la herramienta idónea para opinar, expresar y cívicamente defender la democracia a través del Municipio y sus nuevas autoridades.  No participar es facilitar el camino al Socialismo. 

Carlos Romero Mendoza.




[1] Asamblea Nacional. AN aprobará Plan de la Patria como Ley el martes. 29 de noviembre 2013. Online en: http://www.asambleanacional.gob.ve/noticia/show/id/5940
[2] Romero, Carlos. Una mirada al Decreto de Gestión Comunitaria de Competencias, Servicios y Otras atribuciones. Estado-Ley-Democracia. 20 de junio de 2012. Online en: http://estado-ley-democracia.blogspot.com/2012/06/una-mirada-al-decreto-de-gestion.html
[3] Romero, Carlos.  Sujetos de trasnferencia y reforma del reglamento del Consejo Federal de Gobierno. Estado-Ley-Democracia. 02 de septiembre 2013.  Online en: http://estado-ley-democracia.blogspot.com/2013/09/sujetos-de-transferencia-y-la-reforma.html
[4]Informe21.com. Ley de Ordenación Territorial limitará propiedad privada. 18 de noviembre 2013. Online en: http://informe21.com/economia/ley-de-ordenacion-territorial-limitara-la-propiedad-privada
[5]Aragua-Aldea-girardot.blogspot.com.  Ley Orgánica de Gestión y Ordenación Territorial. Recuperada el 28 de noviembre de 2013 online en: http://aragua-aldea-girardot.blogspot.com/2013/08/ley-organica-para-la-gestion-y.html

jueves, 21 de noviembre de 2013

¿Sigue inmune la idea que el Municipio es el asiento de la Democracia?

“¿Cómo y por qué en Venezuela sin más tradiciones municipales autóctonas que aquella legendaria, la idea cardinal del Municipio, siquiera en cuanto a fundamento teórico de organización política, ha pasado cual inmune salamandra por entre las voraces llamadas de todas nuestras contiendas y resistido tanto empeño consecutivo de cambios y reformas, para quedar siempre con vida sobre ruinas de costumbres, de leyes y de Gobiernos.”

Esta inquietud correspondió a Francisco Linares Alcántara (hijo), durante las palabras de instalación del I Congreso de Municipalidades de Venezuela convocado por el General Juan Vicente Gómez en el marco de la conmemoración de los 100 años de la Independencia Venezolana.  

Para el profesor Robinzon Meza, esta reunión de los Municipios en 1911 abre las puertas al Siglo del Municipalismo en Venezuela, pues, fue precisamente durante esa centuria cuando se “acentúan las transformaciones que afectan al Municipio, desde la ruptura con la dominación hispánica, tanto en su estructura y organización interna, como en el papel que se le ha asignado en la conformación política y administrativa del Estado.”[1]

En el Siglo XX aparece por primera vez en la Constitución de 1911 el principio de la autonomía municipal y luego en la Constitución de 1925 la lista de las competencias Municipales.  Es en 1978 cuando se aprueba la Ley Orgánica del Régimen Municipal, oportuno es recordar que desde hasta ese año 1978, las normas estadales, y las Constituciones Provinciales, hoy Constituciones de los Estados, era la fuente principal de la regulación de la dinámica municipal.

La década de los 60 y 70 tuvo gran impulso el estudio e investigación política, histórica y jurídica el municipalismo en Venezuela, es así como en el año 1960 se realiza la II Convención de Municipalidades en Venezuela[2], y según señala el Profesor Meza, se iniciaron una serie de eventos llamados: Congresos de Cooperación Intermunicipal a partir del año 1967.   Es importante destacar que como consecuencia de esa II Convención se crea en 1962 FUNDACOMUN, que luego pasó en el año 2008 sin resistencia alguna, a llamarse FUNDACOMUNAL.

El Profesor Meza, además, nos recuerda la existencia de organizaciones como la Asociación Venezolana de Cooperación Intermunicipal creada desde 1964, el Centro de Estudios Municipales en 1984 y el Centro de Información Municipal de 1992, entre muchos otros como el Centro Iberoamericano de Estudios Provinciales y Locales  (CIEPROL) en Mérida, que impulsaron mayor interés en profundizar los estudios del Municipio.

En relación a la La Ley Orgánica del Régimen Municipal de 1978, es importante señalar que no logró impulsar la autonomía local y menos aún logró concretar el significado y alcance del Municipio como unidad política primaria.  Tan es así, que en el año 1986 una carta de la Comisión Presidencial para la Reforma del Estado (COPRE) advertía que el régimen municipal se había convertido en una especie de pesadilla del proceso político Venezolano.  Si, reconocía la COPRE, los Dirigentes Políticos de entonces manifestaban la voluntad de impulsar cambios, estos no se concretaban.  La COPRE en su Balance de 1994-1998 afirmaba la necesidad de repensar al Municipio[3].

En 1989 se reforma a la Ley Orgánica del Régimen Municipal y se introduce la figura del Alcalde.  La Ley de 1978 eliminó la figura de autoridad ejecutiva ejercida hasta entonces por el Prefecto, llamado anteriormente Jefe del Municipio.  Se recupera con la figura del Alcalde el rol ejecutivo, y luego es en la Ley Orgánica del Poder Público Municipal de 2005 cuando se recupera la separación orgánica de los poderes municipales, que fue una constante en el diseño Municipal cuando el mismo era regulado por las Constituciones Provinciales.

Hoy podemos repetir las siguientes palabras de Francisco Linares Alcántara (hijo) en el acto inaugural de aquél I Congreso de Municipalidades de 1911, cuando afirmó que aún cuando la Entidad Municipal “se ha mantenido aquí, en principio, como fundamento invariable de organización política, por otra parte ha venido menguando deplorablemente bajo el peso de la enorme inestabilidad constitucional, y de otras influencias análogas….”

Advirtió entonces Linares Alcántara  (hijo)  que el Municipio como hermosa institución advirtió necesitaba “urgentemente volver sobre sí misma, reaccionar contra todos los achaques o estigmas que le han traído a menguada degeneración, reivindicar enérgica y consecutivamente de propia iniciativa, no sólo cuanto se ha dejado arrebatar por calamitosas tendencias invasoras y sin freno, sino también todo aquello a que por negligencia o atonía ha venido renunciando tristemente” [4].

Es importante recordar a Luis Salamanca en 1983, cuando afirmó que el I Congreso de Municipalidades, sólo sirvió para evidenciar el creciente deterioro del Poder Municipal “sometido a los vaivenes del enguerrillamiento crónico del país, al aventurerismo caudillesco, las crisis económicas y derivado de todas estas razones la paulatina y trágica degeneración física y mental del núcleo primario de la República. [5]

Salamanca concluía que paradójicamente pese al derrumbe de 100 años evidenciado en ese I Congreso de Municipalidades, se mantenía la idea del municipio como el asiento de la democracia, así como también, la necesidad de fortalecerlo en su autonomía política y económica.

A pocas semanas de la elección Municipal vale preguntarnos ¿sigue inmune la idea que el Municipio es el asiento de la democracia?.  ¿Qué pasó con los aportes al desarrollo, estudio e investigación sobre el municipalismo de los años 60 y 70 que a inicios del Siglo XXI pareciera que simplemente no trascendieron en el ADN de la sociedad Venezolana?, y que el gobierno aprovechando ese vacío haya promovido el diseño del Estado Comunal.

El 8 de diciembre 2013 no es cualquier elección, no se trata de simplemente opinar sobre un modelo de gestión, se trata de opinar y elegir un modelo de organización política, social y económica: el Municipio o la Comuna.  El gran reto histórico es elegir Alcaldes y Concejales que tengan la capacidad de repensar al Municipio como actor esencial en la recuperación de una Democracia plural e incluyente y que con participación logren la inclusión social en la tarea de construir el Estado Federal y Descentralizado que exige la Constitución.
 
Carlos Romero Mendoza.


[1] MEZA, Robinzon.  Ideas sobre el Municpio en Venezuela (Siglo XX).  Presente y Pasado.  Revista de Historia. Año IV. No.7. Mérida-Venezuela (Enero-Junio 1999). Pp. 7-32
[2] ROMERO, Carlos.  Reconocimiento y Encuentro Presidencial con Municipalidades en Venezuela. 17 de noviembre 2013. Online en: http://algomunicipal.blogspot.com/2013/11/reconocimiento-y-encuentro-presidencial.html
[3] ROMERO, Carlos. Despues de 27 años aún está vigente la tarea de “repensar el municipio”.  Algo Sobre lo Municipal Blogspot. 27 de abril 2013.  Online en: http://algomunicipal.blogspot.com/2013/04/luego-de-27-anos-aun-esta-vigente-la.html 
[4] Palabras de instalación del Congreso de Municipios. 19 de abril 1911.   Francisco Linares Alcántara. En: Pensamiento Político Venezolano Siglo XX.  Actas y Conclusiones del I Congreso de Municipalidades de Venezuela. Congreso de la República de Venezuela.   Edición Conmemorativa al Bicentenario de Natalicio de Simón Bolívar. 1983. Pp 17-18.
[5] SALAMANCA, Luis. Prólogo. En: Pensamiento Político Venezolano Siglo XX.  Actas y Conclusiones del I Congreso de Municipalidades de Venezuela. Congreso de la República de Venezuela.   Edición Conmemorativa al Bicentenario de Natalicio de Simón Bolívar. 1983. Página. XIX.

domingo, 17 de noviembre de 2013

Reconocimiento y encuentro presidencial con municipalidades en Venezuela.

Era 18 de septiembre del año 1960 cuando se encontraban el Presidente Constitucional de Venezuela Rómulo Betancourt y los ediles pertenecientes a los distintos Concejos Municipales en el marco de la II Convención Nacional de Municipalidades. 

La Convención servía de espacio para conocer la situación real de los problemas administrativos, económicos y sociales que afectaban el buen desenvolvimiento de las municipalidades en el país; buscaba estimular el interés cívico nacional por los asuntos municipales; impulsaba mayor interés municipal en los programas del gobierno nacional para el desarrollo de las comunidades urbanas y rurales y por ultimo, quería fomentar la mayor coordinación entre organismos nacionales y autoridades municipales en planeamiento y ejecución de programas.

El Presidente Betancourt advertía en esa Convención que el espíritu municipal y comunal casi se había extinguido durante la dictadura, y agregaba que el país se había olvidado de la historia de los cabildos abiertos durante la época colonial y de la tradición de los trabajos comunales a que estábamos acostumbrados. (418)

La descentralización administrativa, era reconocida por Betancourt como una solución necesaria para resolver los complejos y diversos problemas que afectaban a Venezuela, principalmente por ser un país de gran extensión territorial y con una ubicación poblacional tan dispersa.

En este sentido, Betancourt, en su discurso, advertía lo absurdo que era pretender que desde Caracas y con la burocracia del gobierno central, se tuviera que ordenar arreglar una pared agrietada de un colegio federal o arreglar una cañería de aguas obstruidas en un hospital. 

Betancourt también reconoció por un lado el valor de la autonomía municipal y por otro, el valor del edil como líder comunitario y como actor político con mayor capacidad de influir en las comunidades locales.  Por lo tanto, cuando presentó su Plan Cuatrienal de gobierno, destacó en primer lugar que el contenido era consistente con la autonomía municipal y con los pasos efectivos hacia el auto-gobierno local; pero además, advirtió que el éxito del Plan y del desarrollo del país dependía del nivel de cooperación y participación de los gobiernos locales.

En la Convención Betancourt reconoció a los ediles locales como los abanderados comunitarios y como la expresión más directa del voto popular, en tal sentido les recordó su responsabilidad en la tarea de despertar y canalizar las fuerzas creadoras, así como también, el espíritu de servicio de los ciudadanos en lo asuntos locales, sin importar lo pequeña que sea la comunidad o la capacidad tan limitada de recursos que ésta pudiera tener.

En sus palabras Betancourt, recalcó que los ediles tenían dos grandes tareas, la primera era promover en el ciudadano la conciencia de estar en capacidad para contribuir a la solución de los problemas locales, y la segunda, era una labor educativa, que buscaba sensibilizar a la población para enfrentar la concepción generalizada que los recursos públicos eran inagotables y que además, la inversión pública, en particular al tratarse de los servicios públicos relacionados con el Municipio (electricidad, agua, cloacas) no necesitaban ser recuperadas.

Advertía Betancourt, que era necesario revisar las tarifas de los servicios públicos como el agua, ajustarlas a la realidad local y buscar que la inversión se recuperara para reinvertirla en otros lugares más necesitados.    

En esa Convención de 1960, propuso Betancourt la creación dentro del Ministerio de Relaciones Interiores de una instancia institucional llamada Ayuda Técnica a las Municipalidades como respuesta a las constantes inquietudes expresadas por las autoridades municipales.   Además planteó crear un organismo crediticio que permitiera a las Municipalidades obtener recursos, asumidos como reembolsables, a los fines de poder responder a las necesidades locales, reconociendo que los ingresos de la tesorería municipal, apenas alcanzaban precariamente para el pago de sueldos de personal de secretaría del Concejo y al pago de la Banda Municipal. 

Termina el discurso Betancourt sugiriendo a los ediles que en sus actuaciones mantuvieran un espíritu de unidad, acorde al esquema de coalición gubernamental del momento, lo cual exigía abandonar el “canibalismo político” para garantizar un debate no partidizado sobre los problemas locales.

En este sentido y para comprender cómo Betancourt traducía esas palabras en acción, hay un discurso anterior, de fecha 6 de octubre de 1959, pronunciado en Casanay, Sucre, donde expresó que su discurso y participación lo hacia desde la sede del Concejo Municipal, porque en tono reposado y expositivo quiso abordar los problemas económicos y sociales locales.  Advirtió que la visita realizada no era en su calidad de líder de una parcialidad politica sino en su cualidad de Presidente de todos los venezolanos, por esa razón no acudió a una plaza pública, bajo el esquema del mitin y menos aún discutió problemas menudos de la coalición gubernamental.

Cuánta falta le hace al país posiciones institucionales como la que registran los documentos de un Presidente, que en ejercicio de sus funciones reconoce las instituciones y al gobierno local como actor esencial de la Democracia.

Es oportuno este registro histórico de hace más de 50 años, pues el 8 de diciembre 2013, será la oportunidad para que efectivamente como electores, asumamos nuestra responsabilidad de elegir a las autoridades locales que en nuestra representación política, tendrán que exhortar y exigir al Presidente Maduro el reconocimiento formal al Municipio, sus instituciones y autoridades, y además tendrán las nuevas autoridades el enorme reto de repensar el rol del Municipio en la ruta por recuperar la autonomía local, la libertad ciudadana para participar y la descentralización como diseño del Estado Venezolano que propuso la Constitución de 1999.

Carlos Romero Mendoza

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Referencia Bibliográfica:

BETANCOURT, RómuloII Convención Nacional de Municipalidades. En: La revolución democrática en Venezuela. Tomo I 1959-1961.  Caracas. 1968.  Pp. 418-424

BETANCOURT, RómuloLos Problemas de la Nación.  En: La revolución democrática en Venezuela. Tomo I 1959-1961.  Caracas. 1968.  Pp. 122-127.

viernes, 15 de noviembre de 2013

El valor de comprar y el valor de votar.

No nos debe sorprender la conducta que hemos visto expresada en largas colas para comprar TV, línea blanca, equipos electrodomésticos, porque esa misma conducta ya la habíamos experimentado hace 5 años atrás, pero fuera de las fronteras nacionales.   Además, es una conducta coherente con nuestra cultura de "raspar la tarjeta CADIVI".

El venezolano cada oportunidad que ha tenido para comprar a bajos costos TV, línea blanca, celulares, zapatos importados, no pierde y saca dinero de donde no hay, incluso prestando, porque algunos saben que la reventa de esos productos representa un gran negocio.

Recordemos que hace 5 años la frontera venezolana entre San Antonio del Táchira y Cúcuta vivía momentos intensos, favorables para los hermanos de Colombia, pues el venezolano viajaba, aguantando colas de hasta 5 horas para pasar el puente internacional Simón Bolívar, y así llegar a Cúcuta para vaciar los estantes con éstos mismos productos y pasar CADIVI; luego el gobierno tomó medidas restrictivas y eso se acabó.  Hoy los colombianos pasan a San Antonio y San Cristóbal, para ser ellos quienes entonces vacían nuestros estantes.

Cuántas veces  hemos oído la siguiente expresión: "mí cupo CADIVI no lo pierdo, es mío" y ¿cuántas veces hemos oído la siguiente expresión: "mí libertad no la pierdo, es mía"?. 

Así como la tarjeta de crédito es la herramienta que nos facilita el uso de dólares a precio oficial; el voto directo, secreto y universal, es la herramienta que nos facilita el recorrido para recuperar las libertades perdidas. 

Hoy hemos perdido la libertad de caminar en la noche por nuestros parques, plazas y aceras; hemos perdido la oportunidad de ir a un abasto o supermercado y conseguir a cualquier hora, los productos que queremos.   Perdimos la capacidad de viajar en libertad, no es fácil conseguir cupos para pasajes aéreos, pero además, siempre se viaja condicionado al funcionamiento de una tarjeta de crédito o a la respuesta de CADIVI si nos otorga o no dinero en efectivo, según el monto que corresponda. 

El gobierno, también, condicionó nuestra libertad a participar en nuestras comunidades en asuntos públicos a través del Poder Popular, y según la voluntad discrecional del Estado Central.  

Por años, hemos venido permitiendo que el gobierno haga lo que quiera con nuestras libertades.   Por ejemplo en el año 1999, al igual que en el año 2009 el poder central, nos quitó la libertad de votar de manera directa, secreta y universal, de manera oportuna por las autoridades locales, y pospuso en ambas ocasiones ese ejercicio de nuestro derecho político para fechas posteriores y cuando a bien lo consideró oportuno la instancia correspondiente.

En las elecciones del 2013, incluso, perdimos la libertad de elegir entre distintos liderazgos locales, con sus respectivos modelos de gestión local, pues sólo tenemos en términos reales dos opciones: por un lado el modelo comunal y por otro el modelo municipal.

El modelo comunal nos lleva a lo que ha llamado el Presidente Maduro: Democracia Comunal, en el cual las decisiones asamblearias terminan aniquilando el ejercicio directo del voto, secreto y universal.   El modelo municipal, nos mantiene en la ruta de construir una democracia desde lo local, donde el voto directo, secreto y universal, sea la expresión soberana de la voluntad general.

El modelo municipal, nos conduce a una Democracia Local y es la garantía real de mantener el camino para la recuperación de nuestras libertades perdidas.   No olvidemos que así como una tarjeta de crédito facilita el acceso a CADIVI, la participación electoral masiva a través del voto directo, secreto y universal, es la única herramienta que en lo inmediato y en la práctica nos garantiza mantenernos en la ruta para recuperar nuestras libertades y volver a entender el valor de la Democracia.

Carlos Romero Mendoza.

lunes, 11 de noviembre de 2013

Los Concejales y la creación de la Democracia Local.

La “democracia local podría describirse globalmente en torno a dos series de relaciones fundamentales, distintas pero interconectadas; por un lado, las relaciones entre el Estado central y las entidades locales; por otro, las relaciones entre los ciudadanos y las entidades locales.”[1] 

Para comprender mejor la democracia local, se acude a la Carta Europea de Autonomía Local, ratificada por 46 Estados integrantes del Consejo de Europa, a los fines de entender mejor el significado de entidades locales. 

Para la Carta Europea de Autonomía Local, las entidades locales es uno de los principales fundamentos de todo régimen democrático y ello supone, por un lado, que deben estar investidas de competencias efectivas a través de las cuales puedan ejercer una administración eficaz y cercana al ciudadano; y por otro, exige que estén dotadas de órganos democráticamente constituidos. 

Cuando España habla de entidades locales se refiere a la Administración Local más inmediata al ciudadano y que sirve de cauce inmediato de participación en los asuntos públicos[2]. En Venezuela esa Administración Local más inmediata al ciudadano, no cabe duda, que está representada por el Municipio. 

En Venezuela el Municipio se ha visto disminuido en la capacidad de ejercer las competencias que la Constitución le otorga, y ha perdido progresivamente importantes niveles de capacidad efectiva para ordenar y gestionar, de manera directa y bajo su responsabilidad, parte importante de los asuntos públicos locales. 

El diseño legal del Estado Comunal que impone el gobierno, aún cuando no ha logrado funcionar, ha sido excusa para ir restringiendo aún más la autonomía local, que de por sí, en Venezuela siempre ha sido limitada, favoreciendo así, a un proceso de recentralización del Poder. 

Para poder hablar de democracia local en Venezuela, se hace necesario que con la participación electoral logremos elegir a Alcaldes y Concejales capaces de reconstruir las relaciones entre el municipio como entidad local y sus ciudadanos, ello exige recuperar el valor del Municipio, de sus instituciones y redefinir el significado de representación política, para que de manera incluyente los Alcaldes y Concejales puedan reordenar esas relaciones locales, y así recuperar el orden, la tranquilidad social y la cohesión social que hemos perdido. 

El Concejo Municipal es el espacio plural y democrático para el debate de los asuntos públicos, son los Concejales los responsables de hacer sentir que la voz y los intereses de sus electores son importantes. En manos de estos representantes electos, queda la oportunidad de atraer al ciudadano a los asuntos públicos y a la política local. Las herramientas de participación como la consulta de ordenanza, las comisiones permanentes y el derecho de palabra en las sesiones ordinarias del Concejo Municipal, son sólo 3 de los mecanismos útiles, políticos y prácticos existentes para hacer una labor política orientada a reconstruir ciudadanía y recuperar la cohesión social perdida. 

El Concejo Municipal se convierte en una pieza clave para reconstruir las relaciones entre el poder central y las entidades locales, pues el debate de los asuntos públicos en el marco de su proceso legislativo natural permite poner en la agenda política el tema de una mayor autonomía local y contribuye a ir delineando ese diseño descentralizado que la Constitución de 1999, reeditada en el 2000 exige. 

La labor política de un Concejal tiene que ir, hoy más que nunca, orientada a brindar espacios y oportunidades para que el ciudadano a través de su propia experiencia entienda y valore el rol de la representación política local, del Concejo Municipal y así logre comprender la importancia de la Democracia Local. 

Hoy los vecinos prácticamente desconocen la existencia del Concejo Municipal, y en consecuencia desconocen a sus concejales, el Alcalde se lleva el mayor reconocimiento público, cuando es una figura novedosa en la realidad política venezolana, frente a la tradición histórica de los Concejales. 

La separación de las elecciones para Alcaldes y Concejales del año 2000, y que se mantuvo en el 2005, lejos de fortalecer al Municipio lo debilitó, pues evidenció el poco interés del ciudadano en el Concejo Municipal, recordemos que para el 2000 la abstención fue de 76% y en el 2005 fue de 69%, ese nivel de indiferencia justifica en parte que el gobierno central sin mucha resistencia haya podido suspender las elecciones para concejales en el año 2009 y luego en el 2010, pasando por encima de quienes ejercen la soberanía popular. 

El reto de las elecciones 2013 está en gran medida, en manos de nosotros los electores, pues nuestro voto, nuestra participación y nuestra exigencia cívica a conocer nuestros candidatos, oirles y reclamarles compromiso por la defensa del Municipio, permitirá identificar, principalmente a aquél Concejal que haya demostrado habilidad y capacidad para servir como facilitador político en la reconstrucción de esas relaciones diferentes e interdependientes -mencionadas al inicio de este escrito- para lograr aproximarnos a una Democracia Local que junto a la gestión del Alcalde, nos permita experimentar el valor de la libertad, sentirnos ciudadanos y comprender el valor de la Democracia. 

Carlos Romero Mendoza. 

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[1] TATARENKO, Aliana y TERRIEN, Oliver. El Sello Europeo de Excelencia en materia de Gobernanza, una herramienta del Consejo de Europa al servicio de la gobernanza local. En: Revista Democracia y Gobierno Local. Fundación Democracia y Gobierno Local. No. 20 Primer trimestre 2013. P. 15. 

[2] Rendicionesdecuenta.es. ¿Qué es una Entidad Local?. Recuperado el 8 de noviembre 2013. Online en: http://www.rendiciondecuentas.es/es/informaciongeneral/entidadeslocales/EntidadLocal.html

martes, 5 de noviembre de 2013

Experiment​ar la democracia local nos lleva a ser ciudadanos y no simple electores

Hace unas semanas atrás se celebró la Semana Europea de la Democracia Local, que anualmente impulsa el Consejo de Europa y a través del cual las ciudades europeas diseñan e impulsan iniciativas y actividades con el fin de facilitar el encuentro y la reflexión de los ciudadanos sobre los asuntos públicos locales y el significado de la democracia desde la vida local.

Cada año la Semana Europea de la Democracia Local pone en la agenda pública la conmemoración de la aprobación de la Carta Europea de Autonomía Local, aprobada el 15 de octubre de 1985 y ratificada por 46 países integrantes del Consejo de Europa.

Las actividades que se desarrollaron éste año en la Semana tenían como slogan: Ciudadanía Activada: votando, compartiendo y participando (Active Citizenship: voting, sharing and participating).

La Carta Europea de Autonomía Local, nos dice que por autonomía local debemos entender “el derecho y la capacidad efectiva de las Entidades Locales de ordenar y gestionar una parte importante de los asuntos públicos, en el marco de la Ley, bajo su propia responsabilidad y en beneficio de sus habitantes.”[1]

En el Preámbulo de esa Carta Europea se reconoce que es en el ámbito local donde el ciudadano tiene la oportunidad de ejercer con mayor efectividad su derecho a participar en la gestión pública y es allí donde las Entidades Locales investidas de competencias efectivas permiten una administración más efectiva y cercana al ciudadano.

Para Alina Tatarenko y Oliver Terrien, la democracia local no puede verse como accesoria y en base a esta Carta Europea, sostienen que el concepto de “democracia local podría describirse globalmente en torno a dos series de relaciones fundamentales, distintas pero interconectadas; por un lado, las relaciones entre el Estado central y las entidades locales; por otro, las relaciones entre los ciudadanos y las entidades locales.”[2]

Resulta complejo tratar de construir un concepto de democracia local desde la experiencia de la vida local en Venezuela; pues precisamente, en esas dos relaciones interdependientes, mencionadas en el párrafo anterior, es donde reposa el enfrentamiento entre el diseño comunal y el diseño político-institucional municipal.

El enfrentamiento entre dos modelos se percibe a través del tejido legal que desde la Asamblea Nacional han creado y mediante el cual de manera progresiva ha venido asfixiando la libertad del ciudadano para incluirse activamente en los asuntos públicos locales, dificultando de esta manera y en la práctica, la oportunidad real para experimentar de manera directa el valor de la democracia para el progreso y para el desarrollo.

Alexis de Tocqueville (1905-1859), en su obra Democracia en América, nos dice que “las instituciones municipales son a la libertad lo que la enseñanza es para una escuela“; y en ese sentido, destacando el valor de lo local en el fortalecimiento de la democracia, sostiene Tocqueville que es precisamente en el municipio donde reside la fuerza de los pueblos libres, porque en lo local es donde el ciudadano puede experimentar y saborear el uso pacífico de la libertad, así como también, acostumbrarse a servirse de ella.

Las elecciones locales del 8 de diciembre, representan la oportunidad para poner en la agenda pública el debate sobre la libertad parar ejercer la ciudadanía desde lo local, es la oportunidad para abrir las puertas de los partidos políticos y generar espacios de encuentro para lograr reinterpretar el concepto de “asuntos propios de la vida local”, para que en ese marco, podamos defender al Municipio como la unidad política primaria y redefinir el significado de la autonomía local.

Entender las elecciones del 8 de diciembre como una oportunidad exige comprender que el municipio no es accesorio a la democracia, sino que por el contrario es una pieza esencial que se convierte en herramienta directa para volver a comprender el significado de la Democracia.

Sólo experimentando la democracia local podremos recuperar nuestra condición de ciudadanos para así comprender mejor la Democracia. Participando como electores el 8 de diciembre es nuestro mejor aporte cívico para no ser indiferentes y cómplices de la destrucción del Estado.

Carlos Romero Mendoza.

[1] CARTA EUROPEA DE AUTONOMIA LOCAL. BOE número 47 de fecha 24 de febrero de 1989. [2] TATARENKO, Aliana y TERRIEN, Oliver. El Sello Europeo de Excelencia en materia de Gobernanza, una herramienta del Consejo de Europa al servicio de la gobernanza local. En: Revista Democracia y Gobierno Local. Fundación Democracia y Gobierno Local. No. 20 Primer trimestre 2013. P. 15.

jueves, 8 de agosto de 2013

El 8 de diciembre 2013: el impulso de la Comuna o el rescate del Municipio.

Los herederos de la revolución lejos de impulsar candidatos a ocupar cargos de elección popular como autoridades locales autonomas, están promoviendo candidatos para ocupar cargos de elección popular pero en esta oportunidad como actores del gobierno central. En tal sentido, el gobierno nacional a mediados de agosto, dará a conocer las propuestas del Plan de la Patria Municipalizado en una Asamblea del Gran Polo Patriótico.[1] ¿Por qué no lo presentaron antes de las inscripciones de los candidatos?. 

Como ha sido parte de la estrategia política de este régimen, se busca ocupar los espacios institucionales, aún cuando éstos sean cuestionados y rechazado por ellos, sólo para impulsar desde un marco de legitimidad y legalidad los cambios necesarios para lograr ese utópico diseño comunal. 

Hasta ahora el diseño comunal no ha funcionado como el gobierno lo deseaba, tan es así, que el propio Chávez, pocos meses antes de fallecer, reconocía que el espíritu de la Comuna no se veía por ningún lado, y aún delegando en Maduro la tarea de impulsarlas, éste lejos de hacerlo, dio prioridad a las Regiones Estratégicas de Desarrollo Integral, antes que a las Comunas. Más adelante, reconoció Maduro que está en deuda en esta materia, luego de un artículo en el cual Eleazar Díaz Rangel, pareciera reclamarle el estatus del desarrollo comunal. 

Hay algunas notas de prensa, que tal vez sean simples mensajes mediáticos sin mucho impacto, pero que registran algunas acciones que se impulsan en el país buscando recuperar ese espíritu comunal que en octubre 2012 no existía según reclamó Chávez a su equipo de gobierno. 

Una de esas acciones tiene que ver con la propuesta de constituyente municipal que ha impulsado el PPT a través de foros, asambleas y debates a lo largo del país. Debemos recordar que en Venezuela el antecedente de una constituyente municipal se ubica en principio en el Municipio Torres del estado Lara, en donde el entonces alcalde Julio Chávez, hoy diputado a la Asamblea Nacional, intentó sin éxito transformar al Municipio a través de esta modalidad. 

En este sentido los medios señalan que en la XIII Asamblea Extraordinaria del PPT el tema central era abordar la estrategia para impulsar esa llamada “constituyente municipal”[2]. El diario El Tiempo de Puerto La Cruz, refleja en una nota de prensa del 20 de mayo de 2013 que ésta propuesta del PPT, “plantea la transformación de la estructura organizativa municipal adaptándola a la nueva realidad y a los nuevos desafíos que impone la construcción del estado comunal y el socialismo, dejando atrás estas instituciones que hoy muestran agotamiento en sus estructuras organizativas y anacronismo en todo su ordenamiento jurídico y con una altísima carga burocrática, ineficiente y absolutamente inviables por su incapacidad de autosostenerse tanto desde el punto de vista financiero y como del presupuestario”[3]. 

Vladimir Miró Mieres, PPT, en un artículo publicado en Aporrea afirma que: “la Constituyente municipal es una acción política revolucionaria que contribuiría a modificar la institución municipal a partir de la “Toma del Poder municipal”, lo cual, no significa implícitamente “Toma del Poder” para estimular el ejercicio del Poder, poder fetichado por individualidades. La constituyente Municipal, nos es garantía de convertir a la institución municipal en una instancia que permita ejercer el poder de forma obedencial, de forma delegada, de voceria basado en la participación protagónica, de ser un ejercicio del poder en función de los objetivos fundamentales del Plan de la Patria 2013-2019 y lograr establecer una sociedad democrática socialista”[4].

Por muy absurda que suene esta propuesta, como estrategia política, no hay que perderla de vista, y debe significar una alerta para aquellos que aún no comprenden la importancia de la participación electoral el próximo 8 de diciembre. Además, resulta a favor de esta propuesta, la posible adecuación de un eventual Plan Municipal de Desarrollo al Plan de la Patria 2013-2019, como lo advierte un artículo publicado en el portal aporrea el 2 de agosto del 2013, y que resulta coherente con la reforma parcial a la Ley de Consejos Locales de Planificación sancionada por la Asamblea Nacional el 31 de julio 2013.[5] 

Por otro lado y como segundo ejemplo, hay acciones que buscan recuperar el espíritu comunal a través de la organización de encuentros y actividades orientadas a promover la idea del diseño Comunal, en tal sentido pareciera que Lara ha sido tomada estas semanas para impulsar el diseño Comunal, es así como en los primeros días de julio en la sede del INCES de Barquisimeto una Asamblea del Poder Popular se convocó para abrir el debate sobre el avance del diseño comunal en ese estado[6]. Así mismo, en estas primeras semanas de agosto, el Municipio Torres, ha sido sede de 3 Encuentros con Comunas de la región[7] y en el Municipio Andrés Eloy Blanco (Sanare), se realizó un Encuentro Nacional de Sistemas de Trueque que según la nota de prensa son 13 los sistemas que existen en el país, este Encuentro busca analizar la consolidación del intercambio económico solidario, como pieza clave en el desarrollo de la Comuna Socialista.[8]. 

Frente al poder del Estado, que impulsa su diseño comunal, los candidatos a Alcaldes y Concejales de la Unidad son los llamados a impulsar el municipalismo como estrategía para construir las bases de la descentralización y para promocionar espacios que faciliten el reencuentro de todos los ciudadanos en un ambiente de diversidad. 

Las propuestas de los candidatos de la Unidad deben ser diseñadas de una manera tal que tengan la capacidad no sólo de atraer al ciudadano al modelo municipal como herramienta para mejorar nuestra calidad de vida, sino también, de sensibilizarlos sobre el valor del Municipio y de sus instituciones en la recuperación de nuestra condición de ciudadanos. 

El 8 de diciembre del 2013 se presenta una oportunidad pacífica y democrática de rechazar un modelo de organización política, social y económica local que está en su diseño muy alejada de nuestra tradición histórica, de nuestra Constitución y de otros modelos de comunas que presentan diseños mucho más democráticos de organización, como por ejemplo, el modelo de la comuna en Colombia y el que intenta consolidarse en Buenos Aires, Argentina. 

Esa conducta cívica que se expresará en diciembre a través del voto, demanda de los candidatos de la Unidad un mensaje claro, un compromiso con una propuesta de municipio concreta y una visión de desarrollo que abrace la diversidad social, económica, política y cultural de nuestras comunidades. 

Nuestro reto en diciembre es tan igual como el que tuvimos el 2 de diciembre del 2007, pero a diferencia de aquél Referendo, en esta oportunidad, nuestra participación electoral legitimará muchas nuevas autoridades que desde las instituciones políticas locales, estarán llamados a convertirse en facilitadores de la reconstrucción institucional de un Municipio que se ponga al servicio del desarrollo y del progreso de todos ciudadanos. 

Carlos Romero Mendoza. 
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[1]Ministerio del Poder Popular para la Comunicación y la Información. GPP presentará propuestas para el Plan Patria Municipalizado en agosto. 23-07-2013. Online en: http://www.minci.gob.ve/2013/07/gpp-presentara-propuestas-para-el-plan-de-la-patria-municipalizado-en-el-mes-de-agosto/
[2]Noticia al Día. PPT propone constituyente municipal que revitalice su función. 14 de mayo 2013. Recuperado online en: http://noticiaaldia.com/2013/05/ppt-propone-constituyente-municipal-que-revitalice-su-funcion/
[3] El Tiempo. Foro sobre la Constituyente Municipal. 20 de mayo 2013. Recuperado online en: http://eltiempo.com.ve/opinion/columnistas/foro-sobre-la-constituyente-municipal/91118
[4] Aporrea.org Constituyente Municipal y Municipalización. 28 de junio 2013. Recuperado en: http://www.aporrea.org/actualidad/a168910.html
[5] Aporrea. El PRT y la necesidad histórica del proceso democrático llamado Constituyente Municipal. 02 de agosto de 2013. Online en: http://www.aporrea.org/actualidad/a171001.html
[6]AlbaTV. Masiva asamblea para impulsar el Mandato de Chávez: Comuna o Nada. 15 de julio de 2013. Online en: http://www.albatv.org/Masiva-asamblea-para-impulsar-el.html
[7] Aporrea. Realizado encuentro de Comunas en los Territorios Tocuyo Medio y Ganadero en Lara. 04 de agosto 2013. En: http://www.aporrea.org/poderpopular/n233968.html
[8] Aporrea. Realizado el Encuentro Nacional de Sistemas de Truekes en Lara. 3 de agosto 2013. Online en: http://www.aporrea.org/poderpopular/n233906.html