sábado, 9 de octubre de 2010

La Junta Parroquial y la Seguridad Ciudadana.

La recuperación de los espacios públicos en especial los parques es una de las claves fundamentales para lograr trabajar la prevención en materia de seguridad, pues la existencia de zonas verdes, parques y plazas que no cuenten con la debida seguridad, iluminación, y que de tener toda la infraestructura no sea un espacio frecuentado por los vecinos, o utilizado por éstos para promover actividades comunitarias, hace que esos espacios queden a la disposición de los amigos de lo ajeno, al ocio y sus vicios contribuyendo a crear una sensación de inseguridad en toda la comunidad.

Cuando se revisa el diseño normativo que la Ley Orgánica del Poder Público Municipal de 2005 ha establecido para las Juntas Parroquiales y considerando que pronto en algún momento cercano tendremos la tarea de ir a votar por la elección de nuestros representantes a las Juntas Parroquiales, es esencial conocer la competencia que éstos tienen como responsables de la gestión parroquial, y entender que igual de importante fue participar en la elección parlamentaria nacional, como debe ser participar para elegir a este cuerpo colegiado que puede incidir positivamente en la convivencia local.

Veamos cómo puede contribuir la Parroquia a través de su expresión política representativa llamada Junta Parroquial en la comunidad en algunas áreas como la que nos indica el numeral 3 del artículo 37 que establece como atribución de la parroquia promover los servicios y el principio de corresponsabilidad en lo atinente a la seguridad ciudadana, la protección civil y la defensa integral de la República.

Si partimos por la premisa que la Parroquia debe promover la participación, la corresponsabilidad y el protagonismo de la ciudadanía en la gestión local, es entonces perfectamente viable considerar que una Junta Parroquial en el uso de su atribución como responsable de la gestión parroquial, puede desarrollar un Plan de Seguridad Ciudadana en la Comunidad, para lo cual, sin duda debe articularse con la Policía del Municipio y las autoridades competentes del mismo municipio.

Un plan de seguridad ciudadana puede ser desarrollado desde el ámbito municipal e involucrar a las Juntas Parroquiales como actores del mismo en la comunidad respectiva; o bien, puede darse, que el mismo sea un plan exclusivamente elaborado para la parroquia correspondiente, impulsado por la Junta Parroquial, ahora, lo importante en uno y en otro caso es garantizar que siempre la policía municipal y demás entes responsables del tema de seguridad participen en la orientación, diseño e implementación del mismo.

El articulo 37 de la LOPPM otorga a la Parroquia en los numerales 4, 10, 13 y 14 una serie de atribuciones que contribuyen a fortalecer la presencia y el rol de esta entidad local a través de la Junta Parroquial en cualquier Plan Local de Seguridad Ciudadana, a saber:

1.- Coadyuvar en el cuidado y mantenimiento de plazas, parques y jardines de la parroquia.

2.- Promover servicios y políticas dirigidos a la infancia, a la adolescencia, a la tercera edad y a las personas con discapacidad.

3.- Auspiciar y promover la masificación deportiva.

4.- Auspiciar y promover las actividades culturales que integren la comunidad.

En estas cuatro atribuciones se pueden justificar la participación de la Junta Parroquial en acciones para la recuperación de los espacios públicos, llámense plazas, parques o jardines; en campañas preventivas y actividades tanto culturales como deportivas, que incorporen a la comunidad en sus áreas públicas, y que contribuya a la ocupación de los jóvenes y niños alejándolos del ocio y los vicios.

Igualmente si consideramos que también tiene competencia la parroquia para promover la contraloría social comunitaria, es perfectamente posible que sea la Junta Parroquial la instancia que garantice espacios permanente de encuentro entre vecinos y policía municipal, con otras autoridades locales para lograr evaluar y monitorear el avance en el tema de seguridad ciudadana en la comunidad, sus logros y sus dificultades; pero también para desde allí poder plantear políticas y proyectos de reformas o de ordenanzas que se consideren oportunas y necesarias.

En el Municipio Baruta facilité una metodología en la que comunidades organizadas constituían sus mesas de seguridad ciudadana, y en ella policía municipal, alcaldía y vecinos lograban analizar un diagnóstico de la comunidad y de allí identificar las acciones inmediatas y concretas que se consideraban podían desarrollarse en lo inmediato, más de 12 planes se crearon.

Hoy cuando reflexiono sobre el tema Parroquial como instancia que existe en nuestra institucionalidad, creo que perfectamente esa labor de facilitador, pudo haber correspondido a la Junta Parroquial y que a la vez ésta pudo haber sido la garante de que esas mesas se constituyeran permanentemente como encuentro entre las autoridades y los vecinos para formar, informar y evaluar la gestión en seguridad de la parroquia en concreto.

Carlos R.

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